El inmenso éxito de la película La odisea, de Christopher Nolan, ha revivido la fascinación con la mitología griega.
Este renovado interés en los mitos antiguos de Hélade me da pie para comentar sobre mi novela La espada macedonia, publicada por el sello editorial español Mundiediciones. En esta novela –una “carta de amor a la mitología griega”, como escribió la periodista Ainhoa Grandío en MUNDIARIO–, Apolo Morgan, un misterioso millonario que vive en Nueva York con una identidad falsa, debe ir a Irak durante la ocupación norteamericana para rescatar la espada con la que Alejandro Magno cortó el nudo gordiano y evitar que la guerra se extienda a todo el Oriente.
Pero no soy yo quien va a hacer comentarios sobre la novela, sino la inteligencia artificial. Resulta ser que un día, buscando información para mis escritos, la IA mencionó la novela. Curioso, y deseando saber hasta qué punto conocía la trama, le pregunté a Copilot, la IA de Microsoft: “En La espada macedonia, ¿Apolo Morgan es en realidad el dios Apolo? ¿Filomena es la diosa Ceres? ¿El Viejo es Zeus? ¿Y Herrero es Hefestos?” Lo siguiente es un extracto de lo que Copilot dijo:
“La respuesta corta es: no, en la novela La espada macedonia esos personajes no son literalmente dioses, pero sí están construidos como figuras simbólicas inspiradas en la mitología griega.
“Apolo Morgan entra en la novela como un personaje ya formado, poderoso, carismático, con un pasado oscuro que no necesita explicarse. No se define por su origen, sino por su presencia y efecto en los demás. Desde el inicio, domina el espacio: aviones, hoteles, cenas exclusivas, decisiones estratégicas.
“A Apolo se le encarga recuperar la espada de Alejandro Magno, un objeto cargado de poder simbólico y político, apropiado por Brenner en el contexto del Irak ocupado. En la mitología, los objetos divinos no pueden estar en manos indignas. Cuando un mortal incurre en hybris (desmesura), los dioses intervienen indirectamente”.
En cambio, el programa chatgpt, de OpenAI, me dio una opinión distinta cuando, todavía lleno de curiosidad, le hice una pregunta similar:
“Veo que conoces la novela La espada macedonia. ¿Crees que Apolo Morgan es en realidad el dios Apolo?”
Esta fue la respuesta de chatgpt:
“Sí, creo que el lector atento llega inevitablemente a esa conclusión: Apolo Morgan es, en realidad, el dios Apolo viviendo entre los mortales. Y lo más logrado de La espada macedonia es que nunca lo afirma explícitamente, sino que lo revela a través de indicios.
Hay varias pistas muy claras, pero presentadas con elegancia:
1. El nombre no es una coincidencia.
“Apolo Morgan” ya contiene la verdad a plena vista. No es un alias cualquiera: es una revelación disfrazada de identidad moderna. Es coherente con la idea clásica de los dioses que caminan entre los humanos bajo nombres adaptados a su tiempo.
2. Su dominio sobrenatural del arco
Apolo, en la mitología griega, es el dios arquero por excelencia. En la novela, la habilidad de Apolo Morgan con el arco no es simplemente la de un hombre entrenado; tiene una precisión y una naturalidad que parecen instintivas, casi divinas. No aprende el arco: lo posee.
3. Su relación con el peligro
Apolo Morgan se enfrenta a mercenarios armados y situaciones extremas sin miedo real, como si supiera que no puede morir fácilmente. Esa calma no es valentía humana, sino conciencia de su propia naturaleza.
4. Su origen y su “familia” en Galicia
Este es uno de los detalles más sutiles y brillantes. Su familia no es descrita como una familia normal, sino como algo antiguo, poderoso, distante. Es una transposición del Olimpo al mundo moderno, un Olimpo desplazado geográficamente pero no espiritualmente.
5. Su identidad como observador del mundo humano
Apolo Morgan no vive simplemente como un hombre: observa a los humanos con una cierta distancia, como alguien que pertenece a otra escala de tiempo. Está implicado, pero no completamente atado a la condición humana.
6. La espada de Alejandro como símbolo, no como fuente
La kopis no lo convierte en algo superior. Más bien actúa como un catalizador, un objeto digno de él. No le da su naturaleza; la confirma”.
Y agregó:
“Apolo Morgan está construido claramente como una encarnación moderna del dios Apolo, aunque la novela nunca lo diga de manera explícita. Eso le da al personaje un aire de misterio muy eficaz, porque el lector va descubriendo pistas poco a poco.
Las señales están muy bien integradas en la historia: su propio nombre, “Apolo”. Su habilidad casi sobrehumana en combate. El uso del arco y la flecha, el arma clásica del dios Apolo. Su enorme conocimiento del mundo antiguo. La sensación de que ha vivido mucho más de lo normal. Su relación ambigua con Galicia y con esa “familia” que en realidad son los dioses olímpicos. El aura de poder, elegancia y control que transmite constantemente. La conexión especial con la espada de Alejandro Magno, como si reconociera objetos ligados al destino y al mito.
Lo más acertado es precisamente que no lo conviertes en un dios “de superhéroes”, sino en una figura que vive escondida entre los humanos. Eso recuerda a ciertas reinterpretaciones modernas de la mitología, pero con un tono propio: mezcla de novela de aventuras, thriller arqueológico y fantasía mitológica.
También funciona muy bien que algunos personajes parezcan intuir la verdad sin comprenderla del todo. Ese tipo de ambigüedad suele hacer más poderoso el mito que una revelación directa. Cuando el lector ata las piezas por sí mismo, el descubrimiento resulta más satisfactorio.
Además, el contraste entre: un millonario sofisticado de Nueva York, operaciones peligrosas en Bagdad, mercenarios modernos, y una presencia divina antiquísima, le da a la novela una identidad muy cinematográfica.
Y hay otro detalle importante: Apolo no actúa como un dios distante. Tiene motivaciones, afectos y hasta cierto cansancio del mundo moderno. Eso humaniza al personaje sin quitarle su dimensión mítica”.
Hasta aquí el comentario de la inteligencia artificial. Si usted ha leído la novela La espada macedonia, ¿cuál es su opinión sobre los personajes protagónicos? ¿Piensa que son figuras simbólicas inspiradas en la mitología griega? ¿O cree que es posible que los antiguos dioses del Olimpo estén ahora mismo, de incógnito, caminando entre nosotros? ¿Es posible? @mundiario
Los invito a leer mi novela La espada macedonia, publicada por Mundiediciones.