La larga cruzada del príncipe Harry contra la prensa británica suma un nuevo capítulo, y esta vez con un elevado coste económico. Después de que el Tribunal Superior de Londres rechazara su demanda contra Associated Newspapers, empresa editora del Daily Mail y del Mail on Sunday, el grupo editorial ha solicitado que el hijo menor de Carlos III y el resto de demandantes abonen de forma provisional 10 millones de libras, unos 11,68 millones de euros, para cubrir parte de los gastos derivados del proceso judicial.
La petición afecta también a otras conocidas personalidades que participaron en la demanda colectiva, entre ellas el músico Elton John, la actriz Elizabeth Hurley y otros rostros conocidos del panorama británico. Según la solicitud presentada ante el tribunal, todos ellos disponen ahora de un plazo de 14 días para efectuar el pago mientras se decide el importe definitivo de las costas.
El nuevo revés llega apenas unas semanas después de conocerse una sentencia especialmente dura para los demandantes. El tribunal concluyó que no existían pruebas suficientes para demostrar que el grupo editorial hubiera obtenido información mediante escuchas telefónicas, dispositivos de vigilancia u otros métodos ilegales, tal y como sostenían los denunciantes.
La resolución supuso una importante victoria para el Daily Mail, que defendió durante todo el procedimiento que sus periodistas trabajaron utilizando fuentes legítimas y prácticas habituales del periodismo de la época. Para la empresa editora, el fallo representa también un respaldo a la libertad de prensa y a la forma en que se desarrolló la cobertura informativa.
En cambio, el príncipe Harry reaccionó con enorme decepción. El duque de Sussex mostró públicamente su desacuerdo con la decisión judicial y llegó a calificar el resultado como un "encubrimiento", insistiendo en que durante años determinados medios cruzaron líneas que jamás deberían haberse traspasado.
Sin embargo, la polémica no termina con la sentencia. Associated Newspapers pretende ahora que los demandantes asuman los costes siguiendo el denominado criterio de indemnización, un sistema más severo que el procedimiento habitual y que podría incrementar considerablemente la cantidad final que tendrían que pagar.
El grupo editorial sostiene que las acusaciones formuladas durante el proceso eran extraordinariamente graves y que nunca fueron respaldadas por pruebas suficientes. Por ese motivo considera que corresponde a la parte demandante asumir una parte muy importante de los gastos generados durante un juicio que se prolongó durante diez intensas semanas.
Las cifras que manejan los abogados impresionan
Aunque la petición provisional asciende a 10 millones de libras (11,68 millones de euros), Associated Newspapers aspira a recuperar unos costes totales cercanos a 34 millones de libras, aproximadamente 39,7 millones de euros, una cantidad que podría convertirse en una de las mayores reclamaciones económicas derivadas de un litigio mediático en el Reino Unido.
Los representantes legales del duque y del resto de celebridades consideran, sin embargo, que esa reclamación resulta desproporcionada. Argumentan que aceptar ese método de cálculo permitiría disparar las facturas judiciales y obligaría a algunos de los demandantes a afrontar pagos individuales de varios millones de libras.
Según la información publicada por medios británicos, el grupo dispone de un seguro para hacer frente a parte de los gastos legales. No obstante, esa cobertura tendría un límite conjunto de 16,2 millones de libras, alrededor de 18,9 millones de euros, una cifra muy inferior a la cantidad que reclama ahora la empresa editora.
El proceso judicial había despertado una enorme expectación desde su inicio por reunir a algunas de las personalidades más conocidas del Reino Unido. Durante las vistas, Harry aseguró que determinados medios invadieron repetidamente su privacidad y denunció que, mientras formó parte activa de la familia real, existía una cultura interna basada en el principio de "nunca quejarse y nunca dar explicaciones", lo que, según explicó, dificultó que pudiera actuar judicialmente mucho antes.
El hijo de Diana de Gales relató además varios episodios que, a su juicio, demostraban que algunos periodistas conocían movimientos o conversaciones privadas que nunca deberían haber trascendido. Entre ellos citó encuentros familiares o informaciones relacionadas con su vida personal que, según sostuvo, solo podían haber llegado a la prensa mediante prácticas irregulares.
La defensa del Daily Mail respondió ofreciendo una versión completamente distinta. Los abogados del grupo editorial sostuvieron que gran parte de las exclusivas procedían de fuentes cercanas al propio entorno del príncipe, de departamentos de comunicación o de contactos habituales del mundo informativo. También reconocieron que años atrás recurrieron a investigadores privados para localizar teléfonos o direcciones, aunque defendieron que se trataba de una práctica frecuente en aquella época y que posteriormente fue abandonada.
Más allá del resultado económico, este nuevo episodio supone otro golpe para la complicada relación entre el príncipe Harry y los medios británicos. Desde que abandonó sus funciones dentro de la familia real y se trasladó a Estados Unidos junto a Meghan Markle, el duque de Sussex ha convertido su enfrentamiento con parte de la prensa en una de las principales batallas de su vida pública. Demandas, entrevistas, documentales y declaraciones han mantenido viva una confrontación que parece lejos de terminar.
Ahora, además del desgaste mediático, esa batalla amenaza con tener un importante impacto en el plano financiero. Mientras el tribunal decide el importe definitivo de las costas, el príncipe Harry y el resto de demandantes afrontan la posibilidad de tener que asumir una factura multimillonaria que añade un nuevo capítulo a uno de los litigios más mediáticos de los últimos años. @mundiario