Los equipos de emergencia continuaban este miércoles las labores de búsqueda entre los escombros de un centro comercial en la prefectura de Kumamoto , en el suroeste de Japón , tras el terremoto de magnitud 7.1 que dejó al menos 13 personas muertas , decenas de heridos y severos daños en infraestructura. Una potente explosión sacudió el centro comercial Aeon Mall alrededor de 50 minutos después del sismo registrado el martes a las 16:27 horas (tiempo local). Las autoridades investigan las causas del incidente, aunque la empresa operadora del complejo considera que pudo haber sido provocado por una fuga de gas. Akio Yoshika, presidente de Aeon, informó que tres personas fallecieron en el centro comercial ubicado en la localidad de Kashima, mientras que otras tres permanecen desaparecidas y una más sufrió un paro cardiorrespiratorio. En otro de los puntos más afectados, una chimenea colapsó en una planta de Nippon Paper Industries en Yatsushiro, donde se confirmaron cinco fallecidos y cuatro desaparecidos. Las autoridades también reportaron otras nueve personas cuyo paradero aún se desconoce.
Amplio operativo de rescate en Japón Más de 130 policías, 450 bomberos y 170 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa participan en las labores de rescate en el centro comercial, mientras que el ejército japonés desplegó a 3,600 efectivos y 20 aeronaves para evaluar los daños y apoyar las operaciones de emergencia. El gobierno informó que más de 9,000 personas pasaron la noche en 506 centros de evacuación habilitados en la región. Además de las víctimas mortales, se reportaron siete personas con heridas graves y al menos 29 lesionados leves. Imágenes difundidas por medios japoneses mostraron incendios, edificios dañados, puentes parcialmente colapsados y vagones de trenes de carga volcados. El servicio de trenes de alta velocidad en la región fue suspendido como medida preventiva.
Daños en viviendas y servicios tras el terremoto El terremoto provocó daños generalizados en viviendas, incendios y cortes en el suministro de agua y electricidad. De acuerdo con Kyushu Electric Power, alrededor de 36,880 hogares e instalaciones permanecían sin servicio eléctrico este miércoles. "Fue el terremoto más violento que he sentido. Las paredes y ventanas quedaron dañadas y la puerta principal, declarada patrimonio cultural nacional, se derrumbó", relató Kanzo Matsumoto, gerente de un hotel de aguas termales en Yatsushiro. El empresario explicó que el establecimiento dejó de recibir huéspedes debido a la interrupción del suministro de agua y advirtió que el desastre podría afectar la actividad turística de la región. Hospitales de la zona también reportaron una fuerte presión sobre los servicios de urgencias. Según la cadena pública NHK, dos centros médicos atendieron al menos a 50 personas lesionadas cada uno, principalmente con quemaduras y fracturas provocadas por el derrumbe de estructuras. Sin afectaciones en centrales nucleares La Autoridad Reguladora Nuclear de Japón informó que, hasta el momento, no se detectaron anomalías en las centrales nucleares ubicadas en la región afectada. El sismo alcanzó el nivel máximo (7) en la escala japonesa de intensidad sísmica Shindo, utilizada para medir la fuerza con la que se perciben los movimientos telúricos.
Una región japonesa con antecedentes sísmicos Kumamoto ya había sufrido una de las peores tragedias sísmicas recientes de Japón en 2016, cuando dos terremotos de magnitud 6.5 y 7.3 dejaron 273 personas muertas y más de 2,800 heridas. Japón se encuentra sobre la convergencia de cuatro placas tectónicas en el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo. El país también mantiene vivo el recuerdo del terremoto y tsunami de 2011, de magnitud 9.0, que dejó alrededor de 18,500 personas muertas o desaparecidas y desencadenó el accidente nuclear de Fukushima. ]]>