Tras el inicio a la consulta pública sobre los lineamientos para garantizar los derechos de las audiencias, los legisladores de Morena y sus aliados defendieron el procedimiento; mientras que la oposición alertó que las pautas tienen disposiciones ambiguas que abren la puerta para que la autoridad se convierta en un censor represivo, algo que, advirtieron, no se le ocurrió ni a Victoriano Huerta.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier, defendió la consulta pública y dijo que es una propuesta que durará 20 días donde se hizo la invitación a los diversos medios de comunicación, pero el proceso solamente es en línea.
También te puede interesar: CIRT pedirá a sus concesionarios su opinión sobre propuesta de lineamientos de protección a audiencias
“Se sometió a consulta pública, no es la Biblia lo que se está, las redes sociales, el propio gobierno, especialistas, quienes tienen conocimiento en materia de radiocomunicación y telecomunicaciones. Es una propuesta que van a ser 20 días, que están invitados todos los que se dedican a los medios de comunicación, impresos, los medios electrónicos”, indicó.
Al cuestionarlo, si deben existir precisiones para limitar la libertad de expresión, remarcó que existe la “prudencia” pero pidió no emitir un juicio. Además, hizo un llamado a esperar la culminación de la consulta pública.
“Si no hubiera esa libertad, esa apertura, esa socialización de los documentos, no se hubiera iniciado con la consulta. Hay que ser prudentes, hay que participar, lo ha expresado ya la Cámara Nacional de la Industria de Radio y la Televisión”, añadió.
Consulta es una farsa
Por su parte, Rubén Moreira, coordinador de los diputados del PRI, calificó la consulta pública como una farsa y afirmó que el verdadero objetivo es el control de los medios de comunicación.
Destacó que no hay foros abiertos, tampoco grandes debates y tampoco hubo esa apertura de la discusión en el Congreso de la Unión.
"Morena se atrevió a lo que no se atrevió Victoriano Huerta, así se los digo de claro. Ellos quieren que el gobierno decida qué escucha el pueblo, qué ve el pueblo y qué opiniones aprecia el pueblo. Quiere censurar a todos los medios de comunicación, quiere callar a los periodistas. ¿Cómo? Poniéndoles multas, presionándolos, quitando las concesiones. Eso es lo que es Morena, es una pandilla de fanáticos que quieren instalar un régimen stalinista donde todo pase por la censura.
"Esto es lo que estamos viendo en un reglamento, además inconstitucional, con multas desproporcionadas que afecta a todos. A nosotros, los ciudadanos, porque tenemos el derecho de estar informados, tenemos el derecho a decidir qué vemos. Eso es lo terrible que estamos viendo", indicó.
Cuidar la #democracia significa defender el derecho a la #información , la libertad de #prensa y de #expresión . Alto a la censura y la represión. No a la dictadura.
— Rubén Moreira (@rubenmoreiravdz) July 29, 2026
Aquí mi posturahttps://t.co/HX63OvVgmG pic.twitter.com/5ex6537aal
También te puede interesar: Gobierno abre consulta pública sobre reglas para el derecho de audiencias en telecomunicaciones
Evitar el riesgo de la libertad de expresión
Kenia López Rabadán, presidenta de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, advirtió que existen disposiciones ambiguas que deben corregirse o precisarse para evitar riesgos a la libertad de expresión.
Explicó que en las disposiciones se encuentra la posibilidad de que la autoridad determine qué información es falsa o descontextualizada, puede revisar las decisiones de las defensorías de las audiencias e, incluso, hasta se pretenden imponer sanciones, lo que podría resultar en muchas ocasiones en censura.
“Estas preocupaciones también han sido señaladas por la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión y la protección de los derechos de las audiencias y la libertad de expresión, por supuesto, son principios complementarios que deben garantizarse de manera conjunta, uno no excluye al otro”, agregó.
La legisladora panista hizo un llamado a la consulta pública, para eliminar cualquier ambigüedad y asegurar que los lineamientos no permitan intervenciones indebidas en los contenidos informativos o en las decisiones editoriales, así como también se debe precisar si se deben aplicar o no a las mañaneras, tanto la federal como las locales.