James Rodríguez podría tener una segunda oportunidad en la Liga MX, aunque su regreso estaría condicionado por una decisión poco habitual para una figura de su trayectoria.
El mediocampista colombiano estaría dispuesto a reducir considerablemente sus pretensiones económicas con tal de convertirse en refuerzo del América durante el Apertura 2026.
¿Qué tan probable es su fichaje?
Las Águilas analizan la viabilidad de incorporar al exjugador del Real Madrid aprovechando que se encuentra disponible para negociar como agente libre.
Esta condición evitaría el pago de una transferencia, pero la directiva azulcrema todavía tendría que alcanzar un acuerdo salarial con el entorno del futbolista.
El punto más importante de la negociación sería la duración del contrato. En caso de concretarse su llegada a Coapa, James únicamente firmaría hasta diciembre de 2026, es decir, por lo que resta del actual torneo.
Su continuidad dependería directamente del rendimiento que muestre dentro de la cancha, por lo que no tendría asegurada una permanencia más allá de este certamen.
¿Cuánto estaría dispuesto a reducir su salario?
Los reportes colocan las aspiraciones iniciales del capitán colombiano cerca de los cinco millones de dólares anuales, una cifra difícil de asumir para la estructura financiera del conjunto capitalino.
América podría ofrecer aproximadamente 3.5 millones por temporada, lo que representaría una reducción cercana a 1.5 millones, equivalente a 30% de lo que habría solicitado originalmente.
Otras versiones señalan que el creativo aceptaría una cantidad todavía menor, cercana a los dos millones. Sin embargo, ninguno de esos montos ha sido confirmado públicamente por el club, el jugador o su representante, por lo que únicamente puede hablarse de una disposición para cobrar menos.
Además de ajustar sus ingresos, el centrocampista cafetalero estaría abierto a aceptar condiciones más prudentes. El acuerdo contemplaría una vigencia inicial corta, renovación sujeta a objetivos deportivos y menos privilegios logísticos que los concedidos durante etapas anteriores de su carrera.
Esta fórmula reduciría el riesgo para las Águilas, pues permitiría evaluar durante algunos meses su estado físico, adaptación táctica y capacidad para marcar diferencia en partidos importantes.
¿Por qué América considera su fichaje?
La oportunidad de contratar a una figura internacional sin cubrir un traspaso resulta atractiva para una institución que ha mantenido cautela durante el mercado.
James aportaría experiencia, visión ofensiva, capacidad para asistir y un impacto mediático inmediato. También aumentaría la competencia interna en una zona donde el equipo necesita mayor generación de futbol.
Sin embargo, su nombre no garantiza automáticamente el acuerdo. La dirigencia tendría que valorar su salario, condición física, disponibilidad y encaje dentro del esquema antes de presentar una propuesta definitiva.
¿Cómo fue su paso anterior por México?
El volante llegó al León en enero de 2025 y permaneció durante todo ese año. En 34 partidos oficiales registró cinco goles y nueve asistencias, aunque su etapa terminó sin campeonatos y con resultados colectivos por debajo de las expectativas generadas por su contratación.
A pesar de ello, el sudamericano habría quedado satisfecho con su experiencia en el país. Su adaptación a la vida cotidiana, el nivel de exposición y la competitividad del certamen serían factores que facilitarían una segunda aventura.
América le ofrecería un contexto distinto al vivido con la Fiera. En Coapa tendría presión constante, obligación de pelear por el título y una exigencia inmediata desde sus primeras apariciones.
Precisamente por eso, el vínculo hasta diciembre funcionaría como una prueba deportiva. Si responde dentro del campo, recupera continuidad y ayuda al equipo a competir por el campeonato, la directiva podría negociar una extensión.
En caso contrario, el compromiso terminaría al concluir el Apertura 2026, sin que el club quede atado a un contrato prolongado o a una inversión salarial de largo plazo.
El posible regreso de James Rodríguez combina atractivo mediático con una apuesta llena de condiciones. El colombiano estaría dispuesto a sacrificar una parte importante de sus ingresos, mientras América buscaría protegerse mediante un acuerdo corto y sujeto a resultados.
Por ahora, el fichaje no está cerrado. Sin embargo, la disposición del mediocampista para cobrar menos y firmar solamente hasta diciembre mantiene abierta una operación que podría convertirse en uno de los movimientos más llamativos del futbol mexicano.