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Radar Inteligente
El Imparcial 31 Jul, 2026 00:50

Los salarios de electricistas subieron 42% en Estados Unidos tras la disputa entre Google, Meta y BlackRock por construir centros de datos de IA, dejando sin mano de obra a la construcción residencial y civil

Encontrar un electricista o un carpintero para arreglar tu casa en Estados Unidos se convirtió en una misión casi imposible durante los últimos meses. La razón no es una huelga ni una pandemia, sino una guerra silenciosa entre gigantes tecnológicos. Google, Meta y BlackRock compiten ferozmente por contratar a todos los trabajadores de cuello azul disponibles para levantar centros de datos de Inteligencia Artificial, ofreciendo salarios un 42% más altos que el promedio de la industria. La consecuencia directa es una escasez crítica que ha paralizado proyectos de vivienda e infraestructura civil en todo el territorio estadounidense, según reportes del New York Times recogidos por Xataka.

¿Por qué subieron los salarios tanto?

La demanda superó con creces la oferta. Estados Unidos alberga un tercio de todos los centros de datos del mundo, y la carrera por construir nuevas instalaciones para alimentar modelos de IA avanza a ritmo vertiginoso. Estas infraestructuras requieren miles de electricistas, soldadores y técnicos en refrigeración. Como todas las empresas buscan los mismos perfiles al mismo tiempo, se desató una puja por retener y captar trabajadores a golpe de talonario. Según datos del portal de empleo Indeed, los empleos de instalación y mantenimiento en centros de datos pagan significativamente más que en otros sectores, lo que ha desencadenado un éxodo masivo de la construcción tradicional hacia la tecnológica.

Los programas de formación millonarios

Ante la imposibilidad de encontrar candidatos experimentados, las corporaciones decidieron crearlos. La inversión total en formación supera los 265 millones de dólares en programas específicos:

  • Google destinó 50 millones de dólares a la Electrical Training Alliance, con el objetivo de formar a más de 300,000 trabajadores, incluyendo electricistas, soldadores y técnicos de sistemas de refrigeración.
  • BlackRock, uno de los mayores inversores del mundo, aportó 100 millones de dólares para reforzar la plantilla de profesionales cualificados en sus centros de datos de Texas.
  • Meta lanzó la America’s Workforce Academy, con 115 millones de dólares solo en el primer año, para capacitar a unos 5,000 trabajadores mediante cursos intensivos de cuatro semanas que incluyen viaje y alojamiento pagados.

Estos programas reclutan incluso a jóvenes recién salidos de la preparatoria, ofreciéndoles un ingreso inmediato y superior al mercado laboral tradicional.

Condiciones agresivas y jornadas extremas

Retener al personal cuesta tanto como formarlo. En zonas con alta concentración de proyectos, como el norte de Virginia, la guerra de ofertas es tan agresiva que los empleados saltan de empresa en empresa buscando primas cada vez mayores. Sin embargo, el trabajo no es sencillo. La construcción de un centro de datos exige desplazamientos a zonas remotas y jornadas interminables. Por ejemplo, OpenAI tiene un proyecto en Michigan donde busca electricistas dispuestos a trabajar diez horas diarias, siete días a la semana. Un aprendiz consultado por el New York Times expresó la tensión del sector: “Entiendo el atractivo, pero también me gusta tener una vida fuera del trabajo”.

El impacto en tu casa

La absorción masiva de trabajadores por parte de la tecnología ha generado un vacío en otros sectores. La construcción de viviendas, obra civil e industria enfrentan retrasos y cancelaciones por falta de mano de obra. Según Mario Iacobacci, responsable de construcción e infraestructura en Oxford Economics, “No cabe duda de que los recursos son muy limitados, por lo que las decisiones de construir una cosa van de la mano con otras”. En términos simples: cada nuevo centro de datos de IA implica que alguien en otra parte no puede terminar su casa.

¿Qué pasará cuando termine la fiebre?

Durante la construcción se necesitan miles de trabajadores, pero una vez operativo, un centro de datos requiere apenas unos pocos empleados para mantenimiento. La pregunta que sobrevuela el sector es qué ocurrirá con toda esta mano de obra cuando pase la fiebre del oro tecnológico. Investigadores de la Universidad de Georgetown señalan que el mejor escenario sería un boom inmobiliario que absorbiera a estos profesionales, aunque admiten que es poco probable. El riesgo real es que, cuando terminen los proyectos actuales, una avalancha de electricistas y técnicos cualificados salga de empleos con sueldos de hasta 200,000 dólares anuales y presione los salarios a la baja en toda la construcción estadounidense.

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