Al menos 11 heridos dejó la explosión de un coche bomba en el noreste de Colombia, cerca de la frontera con Venezuela, seis días antes de la investidura del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien condenó enérgicamente el atentado.
El estallido se produjo en la madrugada del sábado 1 de agosto junto a una estación de policía en la ciudad de Cúcuta, a unos 400 kilómetros de Bogotá. Periodistas de la AFP registraron el vehículo en llamas, fachadas destruidas y miembros de la fuerza pública, militares y pobladores que se acercaban al lugar.
También te puede interesar: Avalancha en Pakistán cobra la vida del alpinista Nirmal Purja y 9 personas más
"Condeno con absoluta firmeza el cobarde atentado terrorista perpetrado en Cúcuta contra nuestra Policía Nacional (...) El terrorismo no intimidará a Colombia ni doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad", dijo De la Espriella en X.
Condeno con absoluta firmeza el cobarde atentado terrorista perpetrado en Cúcuta contra nuestra Policía Nacional. Mi solidaridad con los uniformados heridos, sus familias y con todos los ciudadanos que hoy viven momentos de angustia.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 1, 2026
El terrorismo no intimidará a Colombia ni… https://t.co/awvUm1WaLf
Ochos policías y tres civiles, los heridos por atentado
La gobernación del departamento de Norte de Santander, donde ocurrió el ataque, dio un balance de lesionados preliminar de ocho policías y tres civiles, en medio de la peor ola de violencia en la última década en Colombia.
"Es un hecho atroz, violento (...) y es lamentable lo que pasó", declaró a la prensa George Quintero, secretario de Seguridad del departamento.
Las autoridades ofrecen una recompensa equivalente a más de 32 mil dólares por información que conduzca a la captura de los responsables.
Foto: AFP | Peritos y fuerzas del orden arribaron al sitio para realizar las diligencias correspondientes.
También te puede interesar: Un F-35, avión de caza estadounidense, se estrelló en California
Abelardo de la Espriella asumirá el poder en Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia y blanco frecuente de atentados de las guerrillas. Con el apoyo del gobierno de Donald Trump, prometió intensificar la lucha contra rebeldes y narcos en el país que más produce cocaína en el mundo.
Para lograr sus objetivos, De la Espriella planea forjar una alianza militar con Estados Unidos y también con Israel.