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AM 02 Aug, 2026 06:00

Militarizando y desmilitarizando

Palacios 1

Reconozco un sesgo en mi artículo: fui formado por los jesuitas en una escuela militarizada, hermana del Instituto Lux, pero en Puebla (antes Instituto Militarizado Oriente y hoy Instituto Oriente). Eran los años sesenta y hasta los setenta, ese colegio, el mejor de la ciudad, formaba en una estructura militarizada, que mezclaba la formación en valores humanistas y sociales, con las reglas claras que da una comunidad. Aunque el modelo terminó cuando se acercaban los años ochenta y el ingreso de mujeres a una escuela de varones, aceleró la transformación hacia un modelo educativo basado en la libertad, reconozco que al igual que en la familia y en la sociedad, la formación en esa escuela militarizada que enseñaba reglas claras, fue formativa y nos ayudó a muchos a lo largo de la vida.

El feminicidio en una academia militarizada en Tamaulipas en un curso de verano, provocó una reacción durísima del gobierno federal al ordenar la clausura de todas las instituciones que se denominaran “militarizadas” y que pueden ser internados, academias o escuelas. Y son cientos en un País ya militarizado, por cierto. Esta realidad data de hace décadas en un México necesitado de formación con disciplina y exigencias, pues millones de familias inscriben a hijos para que tengan por alguna razón, una educación con disciplina y valores. Seguramente muchos conocerán internados con este régimen, así como academias de estancia temporal o de periodos de vacaciones o escuelas secundarias o bachilleratos, en donde las familias recurren a esta formación estricta para quienes la requieren. 

La decisión de la SEP federal afectaría a la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) donde se ha implementado con éxito, bachilleratos militarizados, pues las familias buscan una formación con disciplina y valores y donde no se han dado incidentes, gracias al modelo educativo y académico que desde el inicio se tuvo. La SEP asegura que evaluará las implicaciones de la directriz de la SEP que prohíbe la operación de planteles bajo esquemas “militarizados” a partir del ciclo 2026-2027, pues las seis escuelas públicas guanajuatenses, atienden a más de 3,400 alumnos y no forman integrantes para Fuerzas Armadas. A nivel nacional las escuelas militarizadas son muchas: escuelas, colegios y bachilleratos con la denominación “militarizado” y ofrecen “disciplina militarizada como una herramienta formativa para enseñar orden, puntualidad y respeto” y eso es lo que quieren las familias mexicanas, pues el crimen organizado recluta precisamente a menores que carecieron en su núcleo familiar de esos elementos. 

Considero que sería un error cerrar todos, pues pagarían “justos por pecadores”. La Presidenta Sheinbaum respalda la determinación de la SEP al pedir a las autoridades estatales el cierre de escuelas que operan bajo la denominación o modalidad “militarizada”, dando como argumento que hay “abusos”. En la educación hay que enseñar y aprender reglas y límites, pues la cultura mexicana es de no respetar la ley, es cierto, pero se complementa con construir espacios de libertad. La SEP quiere que antes del 31 de agosto, que inicia el próximo ciclo escolar, se revisen todas las autorizaciones, permisos y reconocimientos de validez oficial de estudios (RVOE) y afirma tontamente, que se procederá a la “clausura definitiva”. A Guanajuato, considerando el éxito del modelo de los 6 bachilleratos bivalentes militarizados en León, Celaya, Irapuato, Dolores y Acámbaro. 

En el Congreso local, algunos legisladores solicitaron revisar la situación de los planteles, pero afortunadamente, ya hay voces como la del Alcalde de Celaya, que defienden el modelo. Las escuelas, academias e institutos que imparten educación básica y media superior militarizada en México, no sólo son particulares, sino que hay públicas. Frente a esta medida imprudente, la SEG tiene dos alternativas: la primera, es apelar a que somos un estado libre y soberano y continuar con el modelo exitoso de los bachilleratos militarizados y la segunda, “darle la vuelta” a la tonta decisión generalizada de la SEP, cambiando “militarizado” por “formativo” o algún otro término, para mantener el modelo.  Otra decisión torpe del Secretario de Educación Pública, un político sin experiencia educativa, el “agarrar parejo”. La estrategia será ahora eliminar el término “militarizado” dada la realidad de que hay millones de familias que optan ante el drama social del País, por una educación basada en la disciplina y los valores. Y frente a eso, ningún gobierno podrá hacer algo.

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