El acuerdo de cooperación hídrica entre Chihuahua e Israel volvió al centro de la discusión pública después de las movilizaciones realizadas en la capital del estado y en Ciudad Juárez. Los participantes exigieron su cancelación y pidieron conocer sus costos, los proyectos desarrollados, los sectores beneficiados y sus posibles efectos sobre el acceso al agua.
Según información de La Jornada, al menos cien personas marcharon desde la glorieta de Pancho Villa hasta el Palacio de Gobierno, en la ciudad de Chihuahua. Otro grupo se concentró en la zona de la Cruz de Clavos, cerca del puente internacional Paso del Norte, en Ciudad Juárez. Los manifestantes también solicitaron un alto al fuego en Gaza y la suspensión de las relaciones diplomáticas y comerciales de México con Israel.
El convenio fue firmado el 23 de febrero de 2023 entre la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua (JCAS) y Mashav, la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. Su vigencia se extiende hasta 2027.
¿Qué contempla el acuerdo hídrico?
De acuerdo con el Gobierno de Chihuahua, el plan busca intercambiar experiencias y conocimientos para mejorar la gestión del agua en una entidad que enfrenta periodos de sequía, reducción de fuentes de abastecimiento y presión sobre las actividades agrícolas.
Entre los temas incluidos se encuentran la detección de fugas, la reducción del agua no contabilizada, la tecnificación del riego por goteo, el reúso de aguas residuales tratadas, la limpieza de presas y la gestión de acuíferos.
También contempla acciones para retirar arsénico y flúor del agua, impulsar energías renovables, promover la reforestación y fortalecer la educación sobre el uso del recurso. La administración estatal relacionó el acuerdo con el Plan Estatal Hídrico 2040 y con su programa de gestión hídrica vigente hasta 2027.
¿Por qué protestan los colectivos?
Las organizaciones participantes sostienen que las decisiones relacionadas con el agua deben someterse a una mayor vigilancia pública, debido a que se trata de un recurso básico para los hogares, las comunidades rurales y las actividades productivas.
Según La Jornada, integrantes de Salvemos los Cerros de Chihuahua cuestionaron bajo qué intereses se aplica el convenio y quiénes intervienen en las decisiones. Los activistas consideran que las acciones podrían beneficiar principalmente a determinados sectores agrícolas en lugar de garantizar una distribución equitativa. Estas afirmaciones corresponden a los colectivos y no constituyen una conclusión oficial sobre el plan.
Las organizaciones también piden información sobre los costos, los contratos derivados, las empresas que podrían participar, los resultados obtenidos desde 2023 y los efectos concretos del intercambio tecnológico.
En Ciudad Juárez, colectivos estudiantiles, ambientales y comunitarios se sumaron a la convocatoria para solicitar que la JCAS termine su colaboración con Mashav. De acuerdo con La Verdad Juárez, los convocantes también rechazaron que un organismo vinculado con el Gobierno israelí participe en proyectos relacionados con la gestión hídrica estatal.
¿Qué responde la JCAS?
El director ejecutivo de la JCAS, Mario Mata Carrasco, defendió el acuerdo y aseguró que tiene fines exclusivamente técnicos. El funcionario afirmó que la colaboración busca intercambiar conocimientos sobre tratamiento de aguas, saneamiento, eficiencia de redes y agricultura sustentable.
Según declaraciones recogidas por el medio local Tiempo, Mata Carrasco sostuvo que el convenio no implica inversión extranjera, privatización del agua, cesión de facultades ni compromisos económicos entre las partes. También afirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores revisó el instrumento y emitió un reconocimiento mediante un oficio fechado el 15 de marzo de 2023.
“No hablamos de un tema ideológico, no hablamos en ningún momento de quién hace la gestión hídrica del estado de Chihuahua ni de a quién pertenece el agua de Chihuahua”, expresó el titular de la JCAS.
La autoridad estatal sostiene que las decisiones sobre el recurso permanecen en manos de las instituciones de Chihuahua y que Mashav participa únicamente mediante el intercambio de experiencias técnicas.
¿Por qué el agua es un tema central en Chihuahua?
La discusión ocurre en un estado donde la disponibilidad de agua afecta directamente a las familias, la agricultura, la ganadería y la economía regional.
De acuerdo con el titular de la JCAS, entre 2021 y 2025 Chihuahua enfrentó uno de sus periodos recientes de sequía más severos. La reducción de lluvias y de los niveles de presas, ríos y manantiales afectó principalmente a las regiones centro-sur, norte y noroeste del estado.
Esta situación explica por qué cualquier convenio relacionado con acuíferos, riego, agua potable o reutilización de aguas residuales genera interés público. Para las autoridades, la cooperación puede aportar soluciones técnicas. Para los colectivos, la prioridad es garantizar que las decisiones sean transparentes y que los beneficios lleguen a la población.
Las protestas también llegaron a otras ciudades
Las movilizaciones no se limitaron a Chihuahua. Según La Jornada, también hubo concentraciones en Ciudad de México, Puebla, Aguascalientes, Saltillo, Pachuca, Toluca, Monterrey y Querétaro, entre otras ciudades.
En Puebla, policías impidieron que un contingente de alrededor de 150 personas llegara al Zócalo durante una protesta en apoyo a Palestina y contra las acciones del Gobierno israelí.
El acuerdo continuará vigente hasta 2027, salvo que las partes determinen modificarlo o darlo por terminado. Mientras tanto, las organizaciones anunciaron que mantendrán su exigencia para que se publiquen sus alcances, resultados, beneficiarios y mecanismos de supervisión.