Sin “Las Cervantas” no habría Quijote; con esa contundencia la escritora mexicana Martha Bátiz argumentó la premisa principal de su última novela histórica, con la que pretende reivindicar a las mujeres que rodearon al célebre escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, como parte fundamental de su vida y obra.
Publicada en febrero de 2026 bajo el sello editorial Hachette, Bátiz rescató para su versión en español el apodo despectivo de “las Cervantas”, surgido por su vida “licenciosa” tras el juicio de Valladolid al haber sido acusadas del asesinato de un caballero en junio de 1605.
Con una prosa ágil y atrapante, Martha Bátiz introduce al lector en la España del Siglo de Oro, retratando con gran verosimilitud las dificultades de la época, sus costumbres y los detalles de la cotidianidad.
Según la nota de la autora al final del libro, este nació al descubrir lo poco que se ha documentado acerca de las Cervantas. Al notar la indiferencia de la crítica al respecto, emprendió una investigación de varios años y, tal como sus personajes, hiló con los fragmentos de información una ficción “intentando dar vida a estas mujeres”.
No las dibuja como simples sombras del genio literario, sino como aliadas resilientes que comparten penurias, secretos y una profunda necesidad de libertad.
“Las Cervantas”
Diseño de portada: Diego Bolívar. Imagen de portada: Mujeres en la ventana de Bartolomé Esteban Murillo
La historia nos transporta a 1599, cuando a los 15 años Isabel pierde a su madre y descubre que es hija de Cervantes. Es obligada a vivir con sus tías costureras Andrea y Magdalena, y su prima Constanza, fingiendo ser criada para ocultar su ilegitimidad ante la sociedad y Catalina, la esposa de su padre.
Estas mujeres afrontan las exigencias de una sociedad que las juzga y vigila, donde sus únicas opciones son el matrimonio o el convento. Así lo detalla la profesora de Literatura Española Ana M. Rodríguez Rodríguez para El País: “el 80% de las escritoras eran monjas, las otras tenían que dedicarse a las tareas de la casa y procrear”.
Para contextualizar los retos de la época para el género, Bátiz reconstruye la España del Siglo de Oro a partir de su estudio: los estragos de la peste, la inestabilidad financiera, la emigración producida por los mandatos de Felipe III, la moral española y la vestimenta.
Además de centrarse en las figuras femeninas, la escritora se propone también plasmar otra dimensión del famoso escritor. En una entrevista para Gandhi expresó: “‘Lo que quería yo era bajar a Cervantes del pedestal y verlo como hombre, como padre, como marido, como escritor'”.
Acerca de la parte técnica, la autora explicó que eligió un lenguaje más accesible y cercano para el público actual, logrando que el contexto fluya con soltura sin restar profundidad histórica ni peso emocional a la obra.
Su maestría también se refleja en personajes vívidos y complejos cuyas historias se entretejen, retratando pulsiones y sentimientos humanos: el amor, la pasión, la tristeza o la crueldad.
Martha Bátiz describió su novela como “un tributo a todas las hijas, madres, hermanas, sobrinas y esposas cuyas vidas se han borrado para favorecer a los hombres más importantes de su familia”.
Miguel de Cervantes en breve: ¿Por qué su legado sigue vivo?
Miguel de Cervantes (Alcalá de Henares, 1547 – Madrid, 1616) Fue un soldado, dramaturgo y novelista español, famoso por escribir “Don Quijote de la Mancha“, una de las obras más importantes de la literatura universal. Para comprender la gran influencia del escritor, la profesora emérita de la Universidad de Harvard Mary Gaylord explicó lo siguiente:
“Muchos consideran a Cervantes el padre de la novela moderna. Antes de Cervantes, no existían las novelas tal como las conocemos. Cervantes fue pionero en la estructura a gran escala, al combinar diversos tipos de narrativa en una extensa obra de ficción con una trama compleja.”
Señaló que después de la publicación de “Don Quijote”: “muchos escritores adoptaron su fórmula estructural y, en la forma en que creó personajes que no solo poseen experiencia vital, sino también fantasías sobre quiénes son y qué desean hacer.”