La verdadera crisis de Mérida no es la disponibilidad del agua, sino la degradación sistemática de su calidad y la crítica carencia de infraestructura para el tratamiento de aguas residuales, explicó Germán Giácoman Vallejos, ingeniero químico y docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).
Entrevistado por el Diario, el especialista hizo énfasis en los desafíos de sostenibilidad que afronta Mérida en cuanto al vital líquido.
Si bien, la región es privilegiada por la abundancia del recurso hídrico, expuso, el verdadero problema radica primeramente en la calidad del agua en la capital yucateca debido a la constante contaminación por múltiples factores.
El especialista fue abordado durante el Foro Conmemorativo 2026 de la RedEcos, en el marco del Día Mundial del Agua, el cual consistió en un espacio de diálogo para reflexionar sobre la sostenibilidad hídrica en Yucatán, mediante conferencias y conversatorios con especialistas.
También mencionó que la sostenibilidad de este recurso vital en la ciudad tiene como un reto principal la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento del agua frente a la exposición de la contaminación.
Según la perspectiva de Giácoman Vallejos, el sistema actual mantiene su viabilidad para los próximos 10 o 15 años.
Más allá de ese período, advirtió, se prevé una merma significativa en la calidad del suministro si no se priorizan las inversiones en el procesamiento de aguas residuales.
En la conferencia realizada en el citado evento, el experto reveló que los primeros 10 metros de profundidad del subsuelo de la entidad presentan niveles críticos de contaminación por químicos empleados en la agricultura.
Este hallazgo muestra que la reserva hídrica del estado, con la cual se surten las distintas poblaciones de la entidad, incluida Mérida, se ve afectada por la infiltración de sustancias tóxicas en sus capas superiores. Ante este panorama, hizo un llamado a transitar del señalamiento a la búsqueda de soluciones integrales.
Asimismo, aseveró que la dinámica de las corrientes subterráneas transporta estos químicos hacia el litoral, lo que deriva en desastres ecológicos como la aparición de mareas rojas en las costas del estado, afectando directamente el ecosistema marino.
El especialista presentó un análisis técnico donde se identificó la presencia constante de plaguicidas como el DDT (Diclorodifeniltricloroetano), DDE (Diclorodifenildicloroetileno), DDD (Diclorodifenildicloroetano), lindano, endosulfán y sulfato de endosulfán.
De acuerdo con los datos compartidos por el académico de la Uady, el DDT, el DDD, el lindano y el endosulfán aparecieron en la totalidad de los pozos muestreados, registrando en todos los casos concentraciones que superan los límites permitidos por las normativas vigentes.
Otro problema
Además del problema de la contaminación, el experto compartió que otro impacto que resienten las reservas de agua es el consumo diario por habitante.
El catedrático indicó que en la zona de Mérida oscila entre los 100 y los 300 litros, cifras impulsadas por una amplia variedad de factores, entre ellos las condiciones climáticas del estado que elevan la demanda por factores como la higiene personal.
El docente puso como ejemplo que a causa del clima tropical de nuestra región, que es caluroso la mayor parte del año, hay personas que incluso se bañan dos veces al día.
Para Giácoman Vallejos, el enfoque de las políticas públicas y la asignación de recursos deben transitar de la búsqueda de responsables por la contaminación hacia el fortalecimiento de los sistemas de tratamiento.
El especialista concluyó que el abasto para el crecimiento de Mérida es sostenible a corto plazo, pero subrayó que la permanencia de un recurso apto para el consumo humano dependerá estrictamente de la capacidad de tratar el agua de manera efectiva en las décadas por venir.— PABLO MAY PECH
Plaguicidas
Los plaguicidas afectan al agua de Yucatán y ocasionan daños al medio ambiente.
Químicos
El ingeniero Germán Giácoman Vallejos aseveró que la dinámica de las corrientes subterráneas transporta químicos empleados en la agricultura hacia el litoral.
Afectaciones al ecosistema
El especialista dijo que esto deriva en desastres ecológicos como la aparición de mareas rojas en las costas del estado, afectando el ecosistema marino.