El Gobierno eleva el tono sobre la gestión de la crisis migratoria de Ceuta y asegura que el objetivo es que todas las personas que entraron irregularmente en la ciudad autónoma regresen a Marruecos. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha sido tajante tras reunirse con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas: “Hasta la última persona” que accedió irregularmente a España volverá al país vecino.
La declaración supone uno de los compromisos políticos más contundentes realizados por el Ejecutivo desde la entrada masiva registrada a finales de julio. Sin embargo, Albares no ha fijado un calendario concreto para ejecutar los retornos y ha recordado que las devoluciones deberán realizarse de acuerdo con la legislación española y las resoluciones judiciales. El ministro ha asegurado que mantiene conversaciones diarias con su homólogo marroquí y que Rabat ha mostrado su disposición a facilitar el regreso de quienes continúan en Ceuta.
Vivas cifra en 10.000 los migrantes que siguen en Ceuta
El presidente de la ciudad autónoma ha trasladado al Gobierno la gravedad de la situación desde su punto de vista. Vivas sostiene que alrededor de 10.000 personas que participaron en la entrada masiva todavía permanecen en Ceuta, una circunstancia que considera incompatible con la recuperación de la normalidad.
Tras su encuentro con Albares, el dirigente ceutí ha afirmado que la situación continúa generando entre la población una combinación de “indignación, preocupación y abandono”. Vivas considera especialmente relevante que España y Marruecos compartan el objetivo de facilitar los retornos. A su juicio, esa posición permite enviar un mensaje claro a quienes puedan estar pensando en intentar entrar irregularmente en Ceuta. El presidente ceutí reclama, no obstante, que el compromiso político se traduzca cuanto antes en mecanismos concretos y efectivos.
La principal incógnita continúa siendo el calendario. Albares ha asegurado que España quiere que Ceuta recupere la normalidad “lo antes posible”, pero no ha ofrecido una fecha para completar los retornos. El ministro ha subrayado que existen procedimientos legales que deben respetarse y ha mencionado expresamente las decisiones judiciales que afectan a los procesos de devolución.
Esta cuestión resulta especialmente relevante en el caso de los menores. El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha señalado que la “prioridad absoluta” del Ejecutivo es que los menores que cruzaron a Ceuta puedan regresar con sus familias en Marruecos. La gestión de los menores constituye uno de los aspectos más delicados de la crisis, al requerir procedimientos específicos y garantías adicionales.
Albares lanza un mensaje a quienes esperan en Marruecos
Durante su comparecencia, el ministro de Exteriores también ha querido dirigirse directamente a las personas que permanecen en Marruecos con la intención de acceder irregularmente a Ceuta, Melilla o posteriormente a la Península. Albares ha advertido de que intentar entrar de forma irregular no permitirá permanecer indefinidamente en territorio español y ha pedido que no pongan en riesgo su vida, su dinero ni su futuro.
El mensaje pretende actuar también como elemento disuasorio ante nuevos intentos de entrada. El Gobierno quiere evitar que la crisis de finales de julio genere un efecto llamada y considera fundamental que quienes se encuentren en Marruecos conozcan que las entradas irregulares no garantizan la permanencia en España.
Según Albares, España y Marruecos mantienen una posición compartida en este punto y trabajan conjuntamente para impedir que se reproduzca una situación similar.
Más allá de los retornos, Vivas ha planteado al Gobierno una segunda cuestión que considera esencial: reforzar de forma permanente la frontera con Marruecos. El presidente ceutí reclama más agentes, medios materiales y sistemas de vigilancia, pero también actuaciones de infraestructura que permitan reducir la vulnerabilidad de la frontera.
Vivas quiere que el Estado garantice que una entrada masiva como la registrada a finales de julio no vuelva a repetirse y considera necesario actuar tanto a corto como a medio plazo. Su petición incluye reforzar los medios disuasorios y mejorar las instalaciones fronterizas para aumentar la capacidad de respuesta ante nuevos episodios de presión migratoria.
El Gobierno defiende la cooperación con Marruecos
Albares ha insistido en que la vía diplomática resulta fundamental para solucionar la crisis. El ministro considera que la cooperación con Rabat es imprescindible tanto para gestionar los retornos como para reforzar la frontera y prevenir nuevos intentos de entrada.
También ha definido la frontera de Ceuta y Melilla como “la más compleja de España y Europa”, debido a sus características geográficas y a su condición de frontera exterior de la Unión Europea. En este contexto, el Ejecutivo pretende mantener abierto el diálogo con Marruecos y utilizar la cooperación bilateral como herramienta para recuperar la normalidad en Ceuta.
El Gobierno español trata ahora de acelerar los retornos mientras mantiene la coordinación con Rabat. La promesa de Albares es inequívoca: todos aquellos que entraron irregularmente deberán regresar a Marruecos, siempre dentro de los procedimientos establecidos por la legislación y los tribunales.
Pero la presión sobre Ceuta continúa mientras miles de personas permanecen en la ciudad y las autoridades locales reclaman una respuesta más rápida. La cuestión ya no se limita únicamente a gestionar las consecuencias de la entrada masiva. Para Vivas, el desafío consiste también en garantizar que la frontera disponga de los recursos necesarios para evitar que vuelva a producirse una situación similar.
España y Marruecos afrontan ahora el reto de convertir el compromiso político en una operación efectiva de retorno y, al mismo tiempo, reforzar una frontera que Ceuta considera insuficientemente preparada para afrontar una nueva crisis migratoria. @mundiario