
Los Mets de Nueva York arrancaron con el pie derecho su temporada en casa tras imponerse 11-7 a los Piratas de Pittsburgh este jueves en el Citi Field, en un partido que quedó marcado por la peor apertura en Grandes Ligas del estelar Paul Skenes, quien fue castigado desde el primer inning.
El batazo clave llegó temprano, cuando Brett Baty conectó un triple con las bases llenas, provocando un daño inmediato que encaminó a los Mets hacia una victoria contundente. La ofensiva neoyorquina no tuvo piedad y aprovechó los errores defensivos de Pittsburgh para construir una ventaja prácticamente definitiva desde el arranque.
Skenes permitió 5 carreras limpias, 4 hits y 2 bases por bolas, ponchando a 1 bateador y realizando 37 lanzamientos antes de ser retirado en la primera entrada. En resumen, lanzó 0.2 entradas (dos tercios de entrada).