Países latinoamericanos se reportan sin presencia de fentanilo, salvo México, Estados Unidos y Canadá, y eso es debido a la presencia de los grupos delictivos mexicanos de Sinaloa y Jalisco que se han especializado en la elaboración del opioide sintético para distribuirlo en la Unión Americana, según una de las conclusiones del Simposio sobre Fentanilo y Fortalecimiento de Capacidades para la Investigación de Drogas Sintéticas, realizado en El Salvador.
El encuentro, desarrollado en las instalaciones de la Academia Internacional de Aplicación de la Ley (ILEA, por sus siglas en inglés), concentró a jefes policiacos de Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, El Salvador y México, que participaron en la capacitación de técnicas y estrategias de investigación relacionadas con el tráfico, producción, distribución y control de fentanilo y otras drogas sintéticas.
También participaron especialistas del Departamento de Justicia de los Estados Unidos y de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), así como representantes y especialistas de organismos internacionales y cuerpos policiales de Canadá, informó Ricardo Realivázquez Domínguez, subsecretario de Despliegue Policial de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE).
Los temas abordados fueron el panorama general del fentanilo, sus características, riesgos y problemática internacional asociada a su producción, tráfico y distribución; la relación entre los conocimientos químicos y el desarrollo de investigaciones de inteligencia dirigidas a identificar estructuras, procesos y redes vinculadas con drogas sintéticas.
La comprensión del fenómeno del fentanilo en Canadá, incluyendo tendencias, redes de producción y enfoques de investigación.
Los representantes de las delegaciones participantes compartieron experiencias, problemáticas, tendencias y estrategias implementadas para enfrentar el fenómeno de las drogas sintéticas, agregó.
Dijo que la mayoría de los países que asistieron no han detectado el fentanilo, a excepción de Panamá, que sufrió el robo de ampolletas de un hospital y eso les encendió focos rojos. Para el resto de los países, la cocaína y las metanfetaminas son su principal problemática.
También conocieron de las operaciones en laboratorios clandestinos y manejo seguro de narcóticos y precursores, con énfasis en los riesgos asociados a la intervención de instalaciones utilizadas para la elaboración de drogas sintéticas y en la aplicación de procedimientos adecuados de seguridad de los propios agentes.
Los mandos policiacos hablaron en torno a la evolución de las técnicas de ocultamiento de drogas, identificando tendencias y métodos utilizados por las organizaciones criminales para facilitar el traslado y distribución de sustancias ilícitas.