Sandra Rosa Camacho Flores, excandidata a presidenta municipal de Temoac, Morelos, por el PT, líder sindical y activista, fue asesinada a balazos este jueves 26 de marzo.
El ataque ocurrió a las 14:30 horas en el barrio de San José, y es el segundo homicidio de una figura política en lo que va del año.
Los reportes de la Secretaría de Seguridad indican que se escucharon detonaciones de arma de fuego en la Privada Terán, luego de que sujetos armados presuntamente interceptaron a Camacho Flores y abrieron fuego de manera directa antes de huir.
A pesar de la rápida movilización de los cuerpos de emergencia, los paramédicos que arribaron al lugar confirmaron la muerte de Sanra Rosa Camacho. La zona fue inmediatamente acordonada por elementos de la Policía y el Ejército Mexicano, mientras peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) iniciaban la recolección de indicios balísticos.

Sandra Rosa Camacho pidió en agosto del año pasado a la gobernadora, Margarita González, que reforzara la seguridad en el municipio, debido a distintos hechos de violencia, además de que denunció públicamente el cobro de piso contra comerciantes y figuras públicas.
Su asesinato se suma al de Oviel ‘N’, excandidato del PRI a alcalde de Temoac, cuyo cuerpo fue localizado a finales de enero en la comunidad de Tetelilla, perteneciente al municipio vecino de Jonacatepec.
En meses recientes se agravó la situación de violencia en Temoac. El actual presidente municipal, Valentín Lavín Romero, también fue blanco de una agresión armada el pasado 31 de enero, hecho que lo llevó a solicitar licencia al Cabildo para su recuperación. Sin embargo, el entorno del edil no solo está marcado por la victimización, sino por serios señalamientos judiciales.
La administración de Lavín Romero ha estado bajo fuego cruzado debido a la detención de exfuncionarios municipales vinculados a actividades ilícitas. Apenas en meses recientes, investigaciones de la Fiscalía estatal derivaron en capturas que sugieren la infiltración de grupos criminales en la estructura del ayuntamiento. Los señalamientos contra el alcalde y su círculo cercano oscilan entre la omisión ante el crimen organizado y la presunta colaboración, lo que ha generado un vacío de poder y una desconfianza generalizada entre la población.
La violencia en la región oriente de Morelos no es un fenómeno aislado. Temoac se ha convertido en un territorio donde el control territorial se disputa a balazos. La combinación de extorsión, asesinatos políticos y la aparente debilidad de las instituciones locales ha dejado a la ciudadanía en la vulnerabilidad total.