Para Pablo Preciado emprender una etapa como solista no significa alejarse de Matisse y convive en ambos mundos al convertir sus emociones en canciones.
“Yo no lo siento como despegarme, no lo siento como alejarme de eso. Simplemente siento como una necesidad artística bien cabrón”, explicó el cantautor en entrevista con este medio. “Yo me dedico a la música y a hacer canciones”.
Esa necesidad dio forma a Historias Dedicadas, un álbum que no nació al escribir de sus emociones durante varios años. Algunas intentó llevarlas a Matisse y otras las ofreció a distintos artistas, pero hubo quienes le señalaron que eran demasiado personales.
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“Me dijeron: 'está muy buena, pero se siente muy personal'. Entonces me decidí a cantarlas yo desde el sentimiento que me llevó a escribirlas", destacó Preciado. Así reunió 12 canciones que recorren algunos de los momentos más dolorosos de su vida. “La mitad del disco es de mi divorcio”, reveló.
En esas piezas aparecen "la culpa, la sensación de haber sido una mala persona o un mal padre, pero también el proceso de crecer emocionalmente y enfrentarme a las pérdidas", contó. Las dedicatorias apuntan a su exesposa, su hija, sus padres, su abuelo, su hermana y amigos.
Una de ellas, Preguntas Sin Sentido, surgió tras la muerte del padre de un amigo cercano. Para el músico, convertir esas experiencias en canciones sí tuvo un efecto terapéutico.
“Hay dolores que nunca dejan de doler. No importa lo que hagas, hay dolores que nunca se van a ir, se acomodan, encuentran una esquina ahí donde se sienten cómodos, pero de repente aparecen”, reflexionó.
Por el contrario, considera que otros sentimientos sí pueden desaparecer. “Los dolores que sí se van y que se tienen que ir son los de la culpa, los de la impotencia, los del arraigo al pasado”, sostuvo.
Ahora deberá enfrentarse a una parte que le provoca más ansiedad que la propia presentación: cantar esas canciones frente al público. “Eso es lo único que me pone nervioso”, admitió.
“No me pone nervioso tocar, no me pone nervioso estar solo; me pone nervioso volverlas a tocar porque no lo he hecho desde que las grabé”, destacó.
El concierto en el Lunario será también una declaración de independencia creativa y mientras continúa como integrante de Matisse, aseguró que su proyecto personal le permite recuperar la libertad con la que comenzó a hacer música.
"Fue una sensación intoxicante, libertad de no preguntarle a nadie”, dice sobre decidir por sí mismo qué canción lanzar y cuándo hacerlo.
En el escenario interpretará entre cinco y siete canciones de Historias Dedicadas, además de temas que ha escrito para otros artistas, canciones de Matisse y algunos covers, entre otros temas.