El productor italiano Fulvio Lucisano, una de las figuras más influyentes del cine popular italiano del siglo XX, ha muerto a los 98 años. Su hija Paola confirmó la noticia el martes en un comunicado enviado a la agencia ANSA, en el que escribió: "descansa en paz, papá".
Lucisano quedará en la memoria del cine por títulos como El planeta de los vampiros, de Mario Bava, y ¿Qué le has hecho a Solange?, dos producciones de serie B que con el tiempo se convirtieron en referencias del cine de culto europeo. El productor mantuvo, además, una relación cercana con Roger Corman, con quien compartió una etapa clave de la historia del cine de bajo presupuesto entre Italia y Estados Unidos.
A lo largo de siete décadas, Lucisano produjo más de 150 proyectos de géneros muy distintos: desde la ciencia ficción y el terror hasta la comedia italiana y el cine erótico, sin dejar de lado el cine de autor. Trabajó con nombres como Liliana Cavani, Marco Ferreri, Lina Wertmüller y Carlos Saura, de cuya película Goya en Burdeos se sentía especialmente orgulloso.
Nacido en Roma, Lucisano inició su carrera en 1949 al colaborar en un documental católico rodado en el Vaticano con motivo del Jubileo. Licenciado en derecho, redactó personalmente sus propios contratos durante buena parte de su trayectoria. En 1958 fundó Italian Intl. Film y pronto comenzó a trabajar con American Intl. Pictures, el estudio de bajo presupuesto que distribuía en Italia las películas producidas por Corman.
Los inicios de una carrera legendaria
La colaboración con el cine estadounidense comenzó con Warriors Five, en 1962, y continuó con títulos como Primitive Love. En 1965, Lucisano produjo El planeta de los vampiros, la primera película rodada en el mítico Estudio 5 de Cinecittà, considerada una gran influencia para Alien, de Ridley Scott.
¿Qué le has hecho a Solange?, estrenada en 1972, se convirtió en un clásico del giallo gracias a la dirección de Massimo Dallamano y a la banda sonora de Ennio Morricone. La cinta, ambientada en Inglaterra, es una de las favoritas de Quentin Tarantino, quien en 2005 rindió homenaje a Lucisano en el Festival de Cine de Venecia con la proyección de copias restauradas de ambas películas.
En una entrevista con Variety en 2008, Lucisano defendió que los géneros cinematográficos no existen y que "lo único que importa son los espectadores, ellos son nuestros jueces". El productor solía recordar también un consejo que le dio Buster Keaton en 1966, durante el rodaje de La guerra a la italiana: que en cualquier película debía ocurrir algo llamativo en los primeros minutos, ya fuera cómico o sorprendente.
Un legado que va más allá de la serie B
Más allá del cine de género, Lucisano impulsó proyectos de gran calado artístico, como Per le antiche scale, con Marcello Mastroianni, ganadora del Premio Especial del Jurado en Locarno, y La gran sandía, ópera prima de Francesca Archibugi. Como distribuidor, su empresa estrenó en Italia películas como Thelma y Louise, Los amantes de María y Cuatro bodas y un funeral.
Entre 1998 y 2001, Lucisano presidió la asociación cinematográfica italiana ANICA. Su carrera fue reconocida con cinco premios David di Donatello, incluido uno a toda su trayectoria en 2009, y cuatro premios Nastri d'Argento.
Le sobreviven sus hijas Federica y Paola, quienes dirigen actualmente Lucisano Media Group, la empresa familiar que hoy cotiza en bolsa y que continúa el legado de uno de los productores más prolíficos del cine europeo.