HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Imparcial 18 Aug, 2026 23:00

Italia pone en licitación una playa gestionada por monjas desde 1946 y su posible pérdida amenaza los ingresos que financian una escuela infantil y un campamento de verano

Una playa de apenas 50 metros de arena administrada por monjas desde 1946 quedó en el centro de una disputa en Italia después de que el municipio de Spotorno decidiera someter la concesión a una licitación pública.

De acuerdo con The Guardian, las religiosas sostienen que los ingresos del balneario permiten mantener una escuela infantil y un campamento de verano.

El espacio es gestionado por la orden Suore di Carità di Santa Maria, que durante décadas tuvo un régimen especial debido al destino benéfico de los recursos obtenidos. Ahora, las religiosas deberán competir con otros posibles interesados si quieren continuar administrando el lugar.

¿Por qué las monjas podrían perder la playa?

Las religiosas comenzaron a administrar el balneario en 1946, cuando quedaron exentas de las reglas comerciales habituales debido a que los ingresos se destinaban a fines benéficos.

Desde entonces, la congregación ha obtenido recursos mediante el alquiler de reposeras y sombrillas, como ocurre con otras concesiones privadas de la costa italiana.

La situación cambió después de que dejara de estar vigente la regulación que contemplaba el uso de playas para misiones sociales. A partir de esa modificación, el municipio comunicó que el espacio será reclasificado como una “playa libre equipada”.

Durante un debate público, la religiosa sor Miranda, de más de 80 años, cuestionó la decisión.

Es nuestro”, afirmó, según declaraciones citadas por Corriere della Sera. También preguntó por qué el municipio pretende retirarles la playa y advirtió que la decisión podría afectar la continuidad de la escuela.

¿Qué exige ahora el municipio?

El alcalde de Spotorno, Mattia Fiorini, informó a la congregación que deberá participar en una licitación pública en igualdad de condiciones con otros aspirantes si quiere mantener la gestión.

El concurso está previsto para otoño.

El municipio sostiene que la medida responde a las normas regionales relacionadas con las playas libres y a la legislación europea sobre concesiones costeras. Bajo este nuevo esquema, la continuidad automática de la concesión ya no sería posible.

Las religiosas sostienen que los ingresos del balneario permiten financiar una escuela infantil y un campamento de verano en la localidad. Foto: PexelsLas religiosas sostienen que los ingresos del balneario permiten financiar una escuela infantil y un campamento de verano en la localidad. Foto: Pexels

¿Por qué preocupa a las religiosas?

Uno de los principales puntos de conflicto es el dinero que genera el balneario.

Las religiosas sostienen que administrar el espacio como una “playa libre equipada” reduciría sus ingresos, debido a que el acceso debe ser gratuito y los visitantes únicamente pagarían una cantidad reducida si quieren alquilar reposeras o sombrillas.

Según la congregación, esa reducción podría afectar directamente los recursos destinados a mantener la escuela infantil y el campamento de verano.

Por ello, la disputa no se limita a quién administrará los 50 metros de playa, sino también al futuro de las actividades sociales que, de acuerdo con las religiosas, dependen de los ingresos obtenidos durante la temporada.

El conflicto forma parte de un debate en Italia

El caso de Spotorno ocurre en medio de una discusión más amplia sobre las concesiones de playas en Italia.

El municipio podría convertirse en uno de los primeros en cumplir con el plazo del 30 de junio de 2027 para someter este tipo de permisos a concursos públicos.

La fecha está relacionada con la directiva Bolkestein de la Unión Europea, que establece la necesidad de realizar procesos de competencia abierta para determinadas concesiones.

Durante años, distintos gobiernos italianos retrasaron la aplicación de estas reglas debido a la presión de empresarios del sector, que podían verse obligados a competir por concesiones que habían administrado durante largos periodos.

El gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni terminó aceptando el calendario después de las presiones de Bruselas y de decisiones judiciales internas, según The Guardian.

Ahora, la licitación prevista para otoño será el siguiente paso en el caso de Spotorno y determinará si las religiosas pueden continuar al frente de la playa que administran desde hace casi ocho décadas.

Contenido Patrocinado