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Radar Inteligente
El Imparcial 18 Aug, 2026 22:59

De cero a 800 km/h en 5.3 segundos, un prototipo de 1,110 kilos marca un nuevo récord mundial mediante levitación magnética mientras la pista experimental amplía sus pruebas hacia futuros sistemas de transporte y lanzamiento electromagnético

Un vehículo experimental de 1,110 kilogramos alcanzó los 800 kilómetros por hora desde el reposo en apenas 5.3 segundos mediante un sistema de levitación magnética y propulsión electromagnética desarrollado en China.

Según información de Xataka, el ensayo fue realizado por el Donghu Laboratory, en la provincia de Hubei, dentro de una pista experimental de aproximadamente un kilómetro diseñada específicamente para estudiar aceleraciones de alta velocidad.

El registro corresponde al 24 de noviembre de 2025, aunque la información volvió a difundirse durante agosto de 2026. El resultado representa el tercer récord conseguido por el laboratorio en un periodo de pocos meses.

El dato más importante no es únicamente la velocidad máxima. El verdadero desafío fue alcanzar 800 km/h en una distancia extremadamente corta, mantener el control del vehículo y posteriormente detenerlo dentro de la misma instalación.

No es un tren comercial ni transportará pasajeros

La primera precisión que debe hacerse sobre este récord es que no se trata de un tren de pasajeros.

El vehículo utilizado es un modelo experimental de alta velocidad de aproximadamente 1.11 toneladas, construido para probar los límites de la propulsión electromagnética.

Su objetivo es estudiar qué ocurre cuando un vehículo puede ser acelerado y controlado mediante fuerzas magnéticas sin depender del contacto tradicional entre ruedas y rieles.

Por eso, los 800 km/h no deben interpretarse como una velocidad que vaya a utilizarse próximamente en un servicio ferroviario convencional.

El proyecto pertenece a una categoría distinta: una plataforma de pruebas para tecnologías que podrían utilizarse posteriormente en sistemas de transporte de alta velocidad y otras aplicaciones electromagnéticas.

El laboratorio llegó a los 800 km/h después de dos récords

El resultado de noviembre no apareció de manera repentina.

El 16 de junio de 2025, el laboratorio había conseguido llevar un vehículo experimental de aproximadamente 1.1 toneladas hasta 650 km/h en unos siete segundos dentro de la misma línea de pruebas.

Ese registro fue presentado como un récord mundial para una plataforma de este tipo. El sistema también demostró que podía detener el vehículo mediante un sistema electromagnético de frenado y control de posición.

Posteriormente, el equipo elevó su propia marca hasta 700 km/h.

El tercer salto llegó con el modelo de 1,110 kilogramos, que alcanzó los 800 km/h en 5.3 segundos.

La sucesión de pruebas muestra una estrategia de desarrollo basada en aumentar progresivamente la velocidad mientras se perfeccionan los sistemas de propulsión, suspensión, control y frenado.

El prototipo experimental de 1,110 kilos alcanzó una velocidad de 800 km/h en apenas 5.3 segundos mediante un sistema de levitación y propulsión electromagnética.El prototipo experimental de 1,110 kilos alcanzó una velocidad de 800 km/h en apenas 5.3 segundos mediante un sistema de levitación y propulsión electromagnética.

¿Cómo puede acelerar tan rápido?

La clave está en la levitación magnética.

En un sistema convencional, las ruedas mantienen contacto físico con los rieles. Ese contacto genera fricción y limita parte del comportamiento del vehículo a velocidades muy elevadas.

En el sistema experimental de Donghu, las fuerzas magnéticas permiten mantener el vehículo separado de la vía mientras otro sistema electromagnético genera el impulso necesario para llevarlo hacia adelante.

Al reducir el contacto mecánico, desaparece buena parte de la fricción asociada a las ruedas.

Pero eso no significa que alcanzar velocidades extremas sea sencillo.

A partir de cierto punto, la resistencia del aire se convierte en uno de los principales obstáculos. Por eso, además del sistema electromagnético, el prototipo necesita una configuración aerodinámica adecuada para reducir la resistencia durante la aceleración.

La aceleración es el verdadero desafío

Pasar de cero a 800 km/h en 5.3 segundos implica una aceleración media de aproximadamente 41.9 metros por segundo al cuadrado, equivalente a unas 4.3 veces la aceleración de la gravedad.

Esta cifra es un cálculo derivado de la velocidad alcanzada y el tiempo empleado, no una medición que deba confundirse con una cifra oficial de fuerza experimentada por un pasajero.

De hecho, no hay pasajeros dentro del vehículo.

Una aceleración de ese nivel sería incompatible con las condiciones habituales de un tren comercial. La prueba está diseñada precisamente para estudiar situaciones extremas que un sistema de transporte convencional no puede reproducir de la misma manera.

El objetivo es conocer hasta dónde pueden llevarse los sistemas electromagnéticos cuando la prioridad es acelerar rápidamente un vehículo de prueba dentro de una distancia muy reducida.

También tienen que detenerlo

Alcanzar los 800 km/h es solamente una parte del problema.

Después de acelerar el vehículo en una pista de aproximadamente un kilómetro, los investigadores necesitan reducir su velocidad de manera controlada y precisa.

Los ensayos anteriores demostraron que el sistema podía realizar la frenada en alrededor de 200 a 220 metros, dependiendo de la prueba y de la configuración utilizada. El proceso combina fuerzas electromagnéticas con sistemas de medición y control de posición.

Esto resulta especialmente importante porque una instalación tan corta deja poco margen para corregir errores.

El laboratorio utiliza sensores y sistemas de posicionamiento de alta precisión para conocer la ubicación y velocidad del vehículo durante las diferentes fases de la prueba.

En los ensayos anteriores, el sistema había demostrado una precisión de posicionamiento de aproximadamente 4 milímetros.

Una pista de apenas un kilómetro para velocidades extremas

Las pruebas convencionales de trenes de alta velocidad suelen requerir tramos mucho más extensos cuando se busca alcanzar velocidades elevadas.

La instalación de Donghu intenta resolver ese problema mediante aceleraciones y frenadas de alta intensidad en distancias cortas.

La pista experimental tiene aproximadamente un kilómetro de longitud y permite concentrar en un espacio reducido los sistemas de propulsión, levitación, control y frenado.

Esto puede facilitar la investigación de nuevas tecnologías sin necesidad de construir desde el principio una vía de decenas de kilómetros.

La importancia del proyecto está, por tanto, tanto en el récord como en la propia infraestructura que permitió conseguirlo.

¿Es más rápido que el maglev japonés de 603 km/h?

La comparación requiere cuidado.

El SCMaglev L0 de Japón alcanzó 603 km/h en 2015 durante una prueba con un vehículo destinado al transporte de pasajeros. Esa marca pertenece a una categoría diferente de la prueba realizada en Hubei.

El prototipo de Donghu es mucho más pequeño y ligero y no está diseñado como un tren comercial para transportar personas.

Por eso, afirmar simplemente que los 800 km/h convierten a este vehículo en “el tren de pasajeros más rápido del mundo” sería incorrecto.

La comparación sirve para entender la diferencia entre ambos proyectos: mientras el SCMaglev busca desarrollar un sistema de transporte de pasajeros, Donghu utiliza su vehículo para estudiar aceleraciones extremas y propulsión electromagnética en una plataforma experimental.

¿Para qué servirá una tecnología capaz de hacer esto?

El objetivo del laboratorio va más allá de establecer récords.

La pista está concebida para realizar pruebas relacionadas con nuevas generaciones de trenes de levitación magnética, sistemas de propulsión electromagnética, pruebas aerodinámicas y plataformas capaces de acelerar objetos a velocidades muy elevadas.

También se estudian posibles aplicaciones en sistemas de lanzamiento electromagnético y tecnología aeroespacial.

En estos casos, el principio fundamental es similar: utilizar energía eléctrica y fuerzas electromagnéticas para proporcionar una gran aceleración a un objeto en una distancia relativamente corta.

Eso podría servir para probar materiales, sistemas de alta velocidad y diferentes tecnologías antes de llevarlas a instalaciones de mayor escala.

El récord no significa que habrá trenes de 800 km/h

El dato de 800 km/h puede resultar llamativo, pero no significa que los trenes comerciales estén cerca de viajar a esa velocidad con pasajeros.

Un tren de pasajeros necesita resolver problemas que no aparecen de la misma manera en un vehículo experimental: comodidad, seguridad, frenado progresivo, consumo energético, infraestructura, mantenimiento, evacuación, costos y comportamiento aerodinámico.

También existe una diferencia enorme de escala.

El vehículo utilizado en esta prueba pesa poco más de una tonelada. Un tren comercial completo tendría un peso muy superior y transportaría personas, equipaje y sistemas adicionales.

Por ello, trasladar directamente los resultados de este experimento a un tren de pasajeros sería incorrecto.

La importancia está en controlar la energía

El aspecto más interesante del experimento es que demuestra la capacidad de introducir una enorme cantidad de energía en un vehículo en muy poco tiempo y controlar posteriormente su movimiento.

La levitación elimina el contacto mecánico directo con la vía, mientras la propulsión electromagnética proporciona el impulso.

Al mismo tiempo, los sistemas de medición permiten conocer la posición y velocidad del vehículo para coordinar aceleración y frenado.

Ese conjunto de tecnologías es el verdadero objeto de investigación.

El récord de 800 km/h es la demostración visible de una capacidad mucho más amplia: acelerar, mantener estable y detener un vehículo experimental a velocidades extremas dentro de una pista muy corta.

China acumula avances en levitación magnética

El experimento forma parte de una estrategia más amplia de investigación china en tecnologías de levitación magnética.

China ya cuenta con sistemas maglev comerciales en funcionamiento, incluido el conocido servicio de Shanghái, mientras distintos centros de investigación trabajan en sistemas de mayor velocidad.

El proyecto de Donghu se encuentra en otra etapa: no busca sustituir de inmediato los trenes actuales, sino desarrollar las tecnologías que podrían permitir sistemas futuros con mayores velocidades y nuevas aplicaciones.

Los tres récords obtenidos durante 2025 muestran además que el laboratorio ha podido aumentar progresivamente el rendimiento de su plataforma.

La pregunta ahora no es únicamente hasta dónde puede llegar la velocidad máxima, sino qué aplicaciones prácticas pueden construirse a partir de esta capacidad de aceleración electromagnética.

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