El cineasta argentino Benjamín Ávila regresa a la gran pantalla con una historia que sitúa el foco en quienes permanecen fuera de las cárceles. La película aborda las consecuencias que el encarcelamiento de un familiar tiene sobre su entorno y sigue a un grupo de mujeres que comparten las dificultades asociadas a las visitas penitenciarias.
La protagonista es Andrea, una mujer de clase media cuya vida cambia cuando su hijo es enviado a prisión de manera injusta. Su primera visita al centro penitenciario la lleva a enfrentarse a un escenario que hasta entonces desconocía: una larga fila formada por madres, esposas e hijas que esperan durante horas para poder acceder al recinto y encontrarse con sus familiares.
En ese primer contacto, Andrea observa el entorno desde una posición marcada por sus propios prejuicios. La situación que atraviesa la obliga, sin embargo, a relacionarse con otras mujeres que llevan tiempo conviviendo con las consecuencias de tener a un ser querido entre rejas.
La convivencia en la fila permite que Andrea conozca diferentes historias y comprenda que, detrás de cada persona que espera frente a la prisión, existe una situación familiar concreta. El contacto entre ellas acaba generando una red de apoyo basada en experiencias compartidas, solidaridad y acompañamiento.
Natalia Oreiro encabeza el reparto como Andrea, acompañada por Amparo Noguera y Alberto Ammann. El proyecto supone además el tercer largometraje dirigido por Benjamín Ávila, quien vuelve a trabajar con una historia inspirada en hechos reales.
La película llegará a Movistar Plus+ el 19 de agosto, con Natalia Oreiro al frente de un drama argentino basado en hechos reales que sigue a una madre obligada a enfrentarse a sus prejuicios mientras encuentra una comunidad de mujeres unidas por la experiencia de esperar frente a una prisión. @mundiario