
En noviembre de 2021, los gobiernos de Nuevo León (Samuel García, quien había asumido el cargo un mes antes), Coahuila (Miguel Ángel Riquelme) y Tamaulipas (Francisco García Cabeza de Vaca) se reunieron para hablar sobre seguridad regional. Entre los acuerdos anunciados estuvieron la actualización de los padrones vehiculares, el fortalecimiento de la tecnología para detectar placas y una mayor coordinación entre las tres entidades. No era, entonces, un problema desconocido. Los gobiernos del noreste ya habían reconocido que la movilidad de vehículos entre los tres estados exigía intercambio de información, tecnología y coordinación.
Cinco años después, el gobierno del nuevo Nuevo León propone otra respuesta: un Pase Turístico para los vehículos con placas foráneas. ¿Qué fue lo que cambió? ¿Los vehículos? ¿La tecnología? ¿El problema de seguridad? ¿O simplemente la voluntad de no continuar una política pública que ya había sido acordada? Porque quizá el problema no sea la amnesia, sino algo más grave: la ausencia de continuidad institucional.