La crisis migratoria de Ceuta ha abierto ahora un nuevo frente institucional entre el Gobierno y el Partido Popular. Alberto Núñez Feijóo ha anunciado que su formación acudirá al Tribunal Supremo para reclamar que tres ministros comparezcan en el Senado y den explicaciones sobre la gestión de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio.
Los titulares de Interior, Exteriores y Defensa —Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares y Margarita Robles— estaban llamados a comparecer ante una comisión de investigación de la Cámara Alta, donde el PP dispone de mayoría, pero no acudieron. Su argumento es que tienen prevista una comparecencia posterior en el Congreso. Para Feijóo, esa explicación no resuelve el conflicto: el Gobierno no puede decidir unilateralmente ante qué Cámara comparece ni cuándo acepta someterse al control parlamentario.
La decisión de recurrir al Supremo eleva así la tensión política alrededor de Ceuta y convierte la gestión de la crisis migratoria en un nuevo pulso entre los dos principales partidos.
Feijóo ha realizado el anuncio durante su segunda visita a Ceuta desde el inicio de la crisis. Desde allí, ha defendido que el Ejecutivo debe responder ante el Senado por lo ocurrido y ha cuestionado que los ministros hayan optado por acudir al Congreso en lugar de atender la convocatoria de la comisión de investigación de la Cámara Alta.
El líder popular considera insuficiente que los miembros del Gobierno comparezcan posteriormente en el Congreso. A su juicio, una comparecencia en una Cámara no sustituye automáticamente la solicitada por la otra, por lo que el PP pretende utilizar la vía judicial para resolver el conflicto.
La ofensiva no se quedará únicamente en el Supremo. El PP también ha anunciado solicitudes de reprobación contra cinco miembros del Gobierno: Marlaska, Albares, Robles, la ministra de Sanidad, Mónica García, y la titular de Igualdad, Ana Redondo. Estas iniciativas están previstas para el primer pleno del Senado de septiembre.
Feijóo vuelve a exigir el retorno de los migrantes
La visita a Ceuta ha servido además al presidente del PP para endurecer su discurso sobre inmigración. Feijóo ha defendido que todas las personas que accedieron irregularmente a la ciudad deben regresar a sus países de origen, ya sea mediante retorno voluntario o mediante los procedimientos de expulsión que correspondan.
Su posición incluye tanto a adultos como a menores, en un momento en el que el Gobierno prepara precisamente el traslado de alrededor de 500 niñas migrantes desde Ceuta a la Península para aliviar la presión sobre la ciudad.
Feijóo ha cuestionado que se pueda establecer una excepción para quienes llegaron durante la crisis y ha reclamado que se apliquen los mecanismos legales de retorno disponibles.
Entre las propuestas planteadas por el PP destaca la creación de un mando único para coordinar la respuesta del Estado en Ceuta. Feijóo considera que la gestión actual está demasiado fragmentada y reclama que el Gobierno central asuma una dirección clara de la situación.
El líder popular ha presentado un paquete de siete medidas para intentar recuperar la normalidad. Además del mando único y los retornos, propone reforzar la frontera con más efectivos, infraestructura y tecnología, así como utilizar las herramientas europeas disponibles para gestionar la inmigración.
Entre ellas ha citado Frontex, el reglamento europeo de crisis, los procedimientos de triaje, el sistema de asilo y los mecanismos de retorno.
El pulso con Marruecos también entra en escena
La relación con Marruecos ocupa otro de los ejes de la estrategia defendida por Feijóo. El presidente del PP ha criticado la política desarrollada por el Gobierno con Rabat y ha reclamado una relación basada en el respeto y la reciprocidad.
Su argumento es que la seguridad de una ciudad española no puede depender de la voluntad de otro país. Por ello, ha pedido que España refuerce sus propios mecanismos de protección y que la frontera de Ceuta cuente con medios suficientes para impedir que vuelva a repetirse una situación similar.
Feijóo también ha cuestionado las medidas adoptadas después de la entrada masiva de migrantes y ha defendido una frontera más reforzada, con mayores recursos humanos y tecnológicos.
La propuesta del PP no se limita a la inmigración. Feijóo ha anunciado también un plan de reactivación económica de 650 millones de euros para Ceuta y Melilla durante los próximos seis años.
El proyecto incluiría una ley de régimen especial para las dos ciudades autónomas, inversiones públicas, incentivos para sectores como el comercio y la hostelería y medidas destinadas a favorecer el empleo juvenil. También plantea blindar determinadas bonificaciones a la Seguridad Social y mejorar las conexiones con la Península.
El objetivo, según Feijóo, sería reforzar la presencia del Estado y reducir la vulnerabilidad económica de ambas ciudades.
Una crisis que mantiene enfrentados al Gobierno y al PP
Mientras el Gobierno defiende que está trabajando para resolver la situación y ha puesto en marcha nuevas medidas de acogida, el PP sostiene que Ceuta continúa lejos de recuperar la normalidad.
Feijóo ha cuestionado además las cifras sobre el número de personas que permanecen todavía en la ciudad y ha acusado al Ejecutivo de haber transmitido demasiado pronto la sensación de que la situación estaba controlada. Según sus cálculos, todavía quedarían miles de migrantes en Ceuta.
El PSOE, por su parte, ha acusado al líder popular de utilizar su visita a la ciudad con fines partidistas y de contribuir a aumentar la tensión política. El conflicto institucional se suma así a una crisis que ya afecta a la acogida, la sanidad, la seguridad, los servicios públicos y la gestión judicial de Ceuta.
El recurso del PP ante el Supremo añade ahora una nueva dimensión al enfrentamiento: la disputa ya no se limita a cómo resolver la crisis migratoria, sino que alcanza también al control parlamentario del Gobierno y a los límites de la obligación de sus ministros de comparecer ante las Cámaras. @mundiario