HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Mundiario 19 Aug, 2026 17:31

El dilema de Zelenski: por qué el último caso de corrupción roza el núcleo de su poder

La corrupción vuelve a abrir una grieta política en Ucrania justo cuando el país necesita proyectar hacia sus aliados occidentales una imagen de solidez institucional. La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) ha registrado instalaciones vinculadas a Iryna Mudra, adjunta al jefe de la Oficina del Presidente, y al diputado Vadym Stolar, dentro de una operación que también alcanza a antiguos parlamentarios y responsables de Sense Bank.

La investigación no demuestra por sí misma que todas las personas registradas hayan cometido delitos. Sí revela, sin embargo, que los investigadores anticorrupción están siguiendo una presunta trama con conexiones entre políticos, altos funcionarios de la Presidencia y el sistema financiero. Y ahí reside su importancia: no se trata únicamente de otro expediente penal en un país donde la corrupción lleva años siendo un problema estructural, sino de una investigación que vuelve a acercarse al núcleo del poder de Zelenski.

La NABU y la Fiscalía Especializada Anticorrupción (SAPO) describieron la operación como una actuación contra una presunta organización criminal dirigida por un diputado en activo y otro antiguo parlamentario (Maksym Mykytas), en la que estarían implicados altos funcionarios de la Oficina Presidencial. Ambos legisladores habrían participado en el blanqueo de unos 150 millones de grivnas (unos 2.89 millones de euros) a través de la entidad Sense Bank.

Mudra se encontraba entre los objetivos principales de la operación. Su abogado, Artem Krykun-Trush, confirmó que la NABU le notificó formalmente los cargos, aunque su defensa ha insistido en que no había sido detenida. Ante las informaciones contradictorias aparecidas durante la jornada, conviene diferenciar entre registro, imputación y detención: son actuaciones procesales distintas y no equivalen a una condena.

Poco después de conocerse la investigación, Zelenski firmó un decreto para apartarla de su puesto. Mudra ocupaba responsabilidades relacionadas con asuntos jurídicos y reforma judicial dentro de la Presidencia y anteriormente había sido viceministra de Justicia.

Mudra, por su parte, ha asegurado que colaborará con los investigadores y ha cuestionado la difusión fragmentaria de conversaciones que forman parte de las pesquisas. Su defensa sostiene que esas grabaciones pueden estar siendo presentadas fuera de contexto.

Una investigación que conduce hasta Sense Bank

El expediente adquiere mayor dimensión porque la operación no se limita a la Oficina Presidencial. Los investigadores también registraron instalaciones relacionadas con Vadym Stolar, el antiguo diputado Maksym Mykytas y Sense Bank.

Según los documentos judiciales difundidos por parlamentarios ucranianos y cuya autenticidad fue confirmada por una fuente de seguridad citada por The Kyiv Independent, los investigadores sospechan que determinados responsables del banco pudieron participar en operaciones destinadas a mover dinero y eludir controles de supervisión financiera.

La NABU sostiene que la trama investigada estaría relacionada con el movimiento de 150 millones de grivnas, utilizados como fianza para uno de los sospechosos de la denominada operación Midas, aquel macro caso de corrupción que sacudió el Gobierno de Zelenski por el escándalo de un esquema de sobornos en Energoatom. Entre los nombres relacionados con ese expediente figura el antiguo ministro de Justicia y Energía Herman Halushchenko, acusado en relación con delitos de blanqueo de capitales y delincuencia organizada.

El vínculo entre ambos casos es precisamente uno de los elementos que convierte la nueva investigación en algo más relevante que un expediente aislado. La operación actual parece profundizar en las redes financieras y políticas que los investigadores ya habían comenzado a seguir en la operación Midas.

El nombre de Zelenski no aparece como el de una persona acusada en esta investigación. Esa distinción es fundamental. Que una investigación alcance a miembros de la Oficina Presidencial no significa que el presidente esté implicado penalmente. Pero políticamente el impacto es inevitable.

Durante la guerra, Zelenski ha construido buena parte de su legitimidad internacional sobre dos pilares: la resistencia militar frente a Rusia y el proceso de modernización institucional necesario para acercar Ucrania a la Unión Europea. La lucha contra la corrupción es una parte esencial de ese segundo componente.

Por eso, cada investigación que alcanza a personas situadas cerca del presidente tiene una doble lectura. Por un lado, demuestra que los organismos anticorrupción siguen actuando incluso contra funcionarios de alto rango. Por otro, evidencia que el entorno presidencial no está al margen de las redes de poder que las autoridades intentan desmontar.

La cuestión decisiva será determinar si la NABU puede continuar investigando con independencia y si las pruebas terminan sosteniendo las acusaciones ante los tribunales.

Las grabaciones y la sospecha de control político

Uno de los elementos más delicados del caso son las conversaciones interceptadas que la NABU ha difundido parcialmente. En ellas aparecen referencias atribuidas a Mudra sobre el futuro de Sense Bank, posibles mecanismos de protección política y la conveniencia de influir sobre determinados organismos anticorrupción. Algunas conversaciones hacen referencia incluso a la composición de órganos de supervisión y a la continuidad de fiscales especializados.

Si las acusaciones terminan siendo acreditadas judicialmente, el asunto trascendería el posible uso irregular de dinero. Significaría que determinadas personas del aparato político habrían intentado influir sobre instituciones creadas precisamente para combatir la corrupción.

Pero aquí también resulta necesario mantener la cautela. Las grabaciones publicadas son elementos de una investigación, no una sentencia. La autenticidad, el contexto completo, la identidad de todos los interlocutores y el significado jurídico de cada conversación tendrán que determinarse durante el procedimiento.

Mudra ha anunciado que responderá a las acusaciones cuando pueda conocer el expediente completo. Sin embargo, la nueva investigación llega después de una sucesión de casos que han golpeado a personas vinculadas al poder ucraniano.

El antiguo jefe de la Oficina Presidencial Andrii Yermak fue acusado en mayo en un importante expediente de corrupción, mientras que la exviceprimera ministra y antigua embajadora Olha Stefanishyna fue acusada a comienzos de agosto.

Contenido Patrocinado