Así se hace una serie mexicana. Las azules regresaron con su segunda temporada, y si no ubicas, esta serie habla de las primeras mujeres policías de México, donde María, Gabina, Ángeles y Valentina atrapan a un feminicida.
El primer capítulo mostró que un asesino serial aparece tras los eventos de El Halconazo, aunque está detrás de un grupo específico vinculado con el dos de octubre de 1968.
El capítulo dos revela que las dos víctimas del asesino serial pertenecían a un grupo marxista, eso motiva a las azules a investigar en la funeraria y descubren que la gente de la foto estudiaba en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; y aunque según ellas van camufladas, las identifican rápido como polizontes y las mandan al diablo por lo que pasó en El Halconazo.
Plot-twist de Las Azules
Sin embargo, una chica duda y les revela que la ex novia del chico asesinado se llama Olga y también era parte del grupo; a la par de que el aseino empieza a acecharla, y justo cuando él va a atraparla, ellas la convencen de que abandone la ciudad. A la par, el jefe de las Azules intenta encontrar el archivo de todos los acechados por la policía en el 68, y le revelan que había un policía encargado de vigilarlos, aunque por temas mentales lo dieron de baja.
Ahí se releva que otro de los policías del caso es un infiltrado del jefe de la policía, que para colmo es papá de Gabina. Los dos detectives del caso llegan a la casa de Filiberto Guerra, y confirman que ese ex policía es el asesino serial y tiene los dedos de las víctimas, aunque para su sorpresa él también fue asesinado.
El capítulo cierra con Gabina checando los expedientes de su padre, y eso demuestra que el engaño de la temporada: no es sobre un serial killer, sino de la policía intentando callar a todos los que supieran que ellos habían asesinado a los estudiantes en el 68 y 71. @mundiario