Francisco González Compeán, productor de La captura, explica por qué decidieron alejarse de las historias habituales sobre Joaquín Guzmán para poner en el centro a dos policías que, durante un reporte por un vehículo robado, terminaron ante el delincuente más buscado. La cinta apuesta por una historia de héroes, acción y una cadena de mando que, según la investigación, logró mantener el operativo en secreto.
Hay historias que parecen imposibles de llevar al cine hasta que aparece una pregunta capaz de cambiar por completo la perspectiva: ¿qué haría una persona si, durante un procedimiento aparentemente rutinario, descubriera que tiene frente a ella a uno de los criminales más buscados del mundo?
Esa fue una de las preguntas que impulsó al productor Francisco González Compeán a desarrollar La captura, película que retoma el operativo ocurrido hace una década para detener a Joaquín El Chapo Guzmán, pero que decide alejarse de las narrativas que habitualmente han rodeado al capo para poner el foco en dos policías federales.
“Decíamos, mira, en esta labor de producir y de contar historias, lo que tienes, una de las cosas que sirve encontrar es que la gente esté ante una película y diga, hijo, ¿qué haría yo en esa situación?”, explica González Compeán.
Entrevista | Source : Foto: NetflixEl productor recuerda que todo comenzó a partir de la noticia que recorrió al país y del mensaje publicado por el entonces presidente Enrique Peña Nieto: “Misión cumplida. Lo tenemos”. A partir de ahí surgió la inquietud por saber qué había ocurrido realmente detrás de aquella captura.
“Ahora sí que, como decía, desde el tuit de Peña Nieto diciendo misión cumplida, lo leímos mucha gente, ¿qué pasó? Y entonces empiezas a investigar y te encuentras que hay un par de policías federales, de lo que era la policía de caminos casi, casi, se encuentran con el criminal más grande del mundo”.
González Compeán destaca la dimensión del personaje al que aquellos policías tuvieron que enfrentarse. “O sea, el FBI tenía a Osama Bin Laden como el más buscado del mundo y cuando lo, en fin, hacen la operación y lo matan, el que llega a sustituirlos es el Chapo. Entonces, es realmente un criminal de altísimos vuelos”.
Para el productor, ahí estaba el corazón de la película: la posibilidad de contar la historia de quienes se encontraron frente a ese criminal y decidieron no soltarlo.
“Entonces, que estos cuates aguantaran y contar. Decimos, ¿tenemos que contarles la historia sí o sí? Eso, digamos, la decisión de contar esta historia fue desde hace nueve años. Tomó mucho tiempo lograr tener esta película y esto que se va a estrenar”.
La espera fue larga. El hecho ocurrió hace diez años y, de acuerdo con el productor, la intención de llevarlo al cine comenzó prácticamente un año después.
“Sí, fue un proceso muy largo. O sea, primero había que investigar, había que adaptar guión y después había que convencer a alguien que creyera en hacerla. Esa es luego la labor más difícil”.
El reto también consistía en demostrar que el cine mexicano podía construir una película de acción alrededor de un hecho real sin que la historia dependiera exclusivamente de la figura del criminal.
“Que alguien diga, oye, vamos a hacer una película de acción mexicana. Este, ese era el reto. Pero afortunadamente, gracias a Contraataque, ese género se abrió en el mercado mexicano y eso nos permitió contar este tipo de historias y a la gente, creo, que le va a gustar mucho”.
Entrevista | Source : Foto: NetflixUna historia de héroes
Uno de los mayores desafíos de La captura fue encontrar el equilibrio entre el entretenimiento propio de una película de ficción y el respeto por un episodio delicado de la historia reciente de México.
Para González Compeán, la respuesta estuvo en mantener clara la historia central: dos policías que actuaron de manera heroica.
“Pues, mira, yo creo que lo esencial era contar que había dos policías que actuaron de manera heroica, ¿no? Entonces, esa es la historia central. Ellos aguantando y no soltando a este criminal. Y esa era la historia”.
A partir de ahí, el resto de los elementos fueron construidos para conseguir una película de acción y entretenimiento.
“Entonces, todo lo demás fue para, precisamente, conseguir, además, una película que fuera un gran entretenimiento, que la gente se emocionara y funcionó, de alguna forma. Estamos muy, muy contentos con eso”.
Pero la ficción no significa que todo haya sido inventado. González Compeán asegura que una parte importante de lo que aparece en pantalla ocurrió realmente.
Entrevista | Source : Foto: Netflix“Muchas de las cosas que están ahí sucedieron”.
Entre esos elementos está el encuentro fortuito de los policías con el criminal, la llegada a un motel y la participación de diferentes instituciones de seguridad.
“O sea, muchas cosas importantes, ¿no? De que fue fortuito que se los encontraron, que fueron a cavar en un motel, que hubo apoyo tanto de, o sea, hubo, estuvo la marina, estuvo el ejército, o sea, sí estuvo, fueron muchas cosas, son reales”.
Alfonso Herrera y Noé Hernández, dos policías unidos por la confianza
La película está protagonizada por Alfonso Herrera y Noé Hernández, una dupla que también representó uno de los trabajos importantes durante la construcción del proyecto.
González Compeán recuerda que encontrar el reparto adecuado fue un proceso en el que participaron junto con Emily Morán.
“Fíjate que llegar a ese cast fue un trabajo muy padre que hicimos con Emily Morán, en un trabajo muy padre de, oye, ¿quién puede ser? Estamos para protagonista, necesitamos una estrella, alguien que cargue esta película de acción, este, en fin”.
Para el segundo protagonista buscaban, además, una característica particular: que el público no tuviera claro si se trataba de un personaje bueno o malo.
“Y después necesitamos a un coprotagónico que no sea seguro si es bueno o malo. Entonces ahí fue plan con maña y agarramos al gran Noé Hernández, que siempre la hace de malo, es el gran malo del cine. Dijimos, oye, Noé, ¿no quieres ser bueno? Y estaba feliz, dijo, yo sí quiero ser bueno, venga, hagámoslo”.
La preparación incluyó una clínica actoral entre Hernández y Alfonso Herrera.
“Hicieron una clínica, además, actoral muy padre, Noé y Poncho. Entonces, pues eso se notó luego, luego, porque la historia se construye, se construye una gran amistad de confianza, de vida”.
Esa confianza era fundamental para representar la relación entre dos policías que literalmente tienen que confiar su vida al compañero que está a su lado.
“O sea, sí que le confían la vida al de al lado, es lo que hacen los policías, están en manos de su compañero”.
La convivencia previa también permitió que esa relación traspasara la pantalla.
“En el transcurso de un par de noches de convivencia y eso, y esa relación que ellos hicieron, además, como seres humanos y como actores, pues se transmite muy bien en la película”.
Entrevista | Source : Foto: NetflixUna cadena de mando que puso a prueba la confianza
Durante la investigación para construir la película, hubo un elemento que sorprendió especialmente al productor: la manera en que el operativo terminó involucrando a toda una cadena de mando.
“Pues fíjate, algo que a mí, esa es una buena pregunta, no, nunca lo había comentado, pero algo que pasó es que esto puso a prueba toda la cadena de mando, desde unos policías de la calle hasta el presidente de la república”.
González Compeán explica que la información fue subiendo de nivel hasta llegar a las más altas autoridades.
“Y me contaron muy bien cómo fue, o sea, cómo lo tenían y después le avisaron a un jefe de la zona y ese jefe le avisó al director de la policía federal y ese al secretario de seguridad y el secretario de seguridad al secretario de gobernación y el secretario de gobernación, presidente”.
Para él, ese aspecto resulta especialmente interesante porque conecta directamente con una de las preguntas que atraviesa la película: en quién se puede confiar cuando se tiene frente a un criminal de esa dimensión.
“Y eso es muy interesante porque nadie delató nada, o sea, todo mundo que se enteró, porque dices, híjole, parte de la premisa de la película es ¿en quién puedo confiar? Y en este caso fue muy padre ver que pudieron confiar todos en toda la cadena de mando para que no soltaran a este delincuente que habían atrapado”.
La conclusión de aquella investigación también se convirtió en uno de los elementos que más llamaron su atención.
“Entonces fue muy interesante ver cómo se vio eso y cómo está muy clarito que todo mundo dijo, ya parece que lo tenemos, ok, no lo suelten”.
“Y todo mundo trabajó para que esto tuviera un final positivo”.
Entrevista | Source : Foto: CortesíaEl deseo de contar historias donde ganen los buenos
Con la película terminada y a punto de llegar al público, González Compeán tiene claras sus expectativas: que La captura conecte con la mayor cantidad de espectadores posible y que, al mismo tiempo, abra una conversación diferente alrededor de las historias de acción mexicanas.
“Pues mira, yo lo que quiero, hay dos cosas, una que es algo que a mí me mueve mucho para hacer lo que hago, es que le guste a mucha esperazón. A mí me gusta el cine, que le gusta a mucha gente, eso es lo que más me gusta en la vida, me divierte mucho, me da un gran placer que una película le guste a mucha gente”.
Su objetivo también está ligado al trabajo realizado junto con el director Chava Cartas.
“Y en el caso, y muy del brazo con Chava Cartas, el director, es, oye, contemos historias donde haya héroes, donde ganen los buenos y donde haya acción y todo, entonces estamos encantados pudiendo hacer eso y pudiendo poner ese ejemplo”.
Para el productor, la propuesta adquiere relevancia en un panorama donde buena parte de las historias sobre crimen organizado han convertido a los delincuentes en protagonistas atractivos.
“Porque está lleno, la cinematografía y las series, está llena la tele, las pantallas de historias donde los malos son cool y tienen dinero y tienen la chica guapa y el coche moderno, etcétera, ¿no?”
Por eso, La captura busca ir en una dirección distinta.
“Y entonces poder contar una historia que vaya en sentido contrario, donde ganan los buenos, para nosotros es muy muy satisfactorio”.
Con esa premisa, la película llega al público con una mirada distinta sobre un episodio que ya forma parte de la historia reciente de México: no desde la figura del criminal, sino desde quienes, en medio de una situación que comenzó con un reporte aparentemente cotidiano, terminaron frente a uno de los hombres más buscados del mundo.