La captura ¿qué tanto es verídico en la nueva tendencia de Netflix? Se estrenó La captura del Chapo Guzmán, con una narrativa hollywoodense desde una perspectiva mexicana, y sorpresivamente el resultado es interesante por atropellado que pueda leerse.
Esta película nos lleva de regreso a 2016 con el operativo “Cisne Negro”, donde la Marina de México ubicó el escondite de Joaquín Guzmán Loera. Y tal cual, toda la trama gira en torno al 8 de enero de 2016, donde policías federales se encontraron al Chapo luego de que huyó por una coladera y hurtó un auto.
La película tiene por protagonistas a Alfonso Herrera y Noé Hernández, y ahí aciertan al contar todo desde la perspectiva de los policías, no la del capó como han hecho en otras ocasiones. Aún así, es necesario recalcar que si hay diferencias con lo que pasó, en pro de darle cierto drama hollywoodense.
Balance entre ficción y realidad
En diversos reportes, incluidas las declaraciones de los policías, nunca se reportó que el cartel supiera la identidad de los policías, ni que fueran a la casa de uno de ellos. En esa secuencia de la película también hay un cruce entre la Marina y la gente de El Chapo, y aunque si estaban movilizados para encontrarlo, no hay detalles de que alguien diera aviso de que estaba en el hotel, así que el traslado al puerto ocurrió sin contratiempos.
Fuera de eso, es interesante como recrearon todo el escape de Guzmán, la casa en la que estaba, la ropa, la habitación de hotel e incluso calcaron frases. En general esta es una película entretenida, sabe meterte de lleno en la historia en medio de la desconfianza y la tensión, rematando con buenas actuaciones y sus libertades creativas dan pie a que sea un shooter moderado pero bien logrado. @mundiario