Evan Peters vuelve a estar relacionado con uno de los universos que marcaron su carrera, pero su regreso también revive una pregunta importante: ¿hasta dónde debe llegar un actor para interpretar nuevamente un personaje que tuvo consecuencias en su salud mental?
Durante sus años en American Horror Story, Peters construyó algunos de sus papeles más recordados, especialmente aquellos relacionados con personajes violentos y perturbadores. Sin embargo, el actor ha reconocido que sumergirse constantemente en esa oscuridad tuvo un impacto emocional importante. En 2018 explicó a GQ que interpretar personajes así era agotador y que algunas emociones terminaban trasladándose a su vida personal.
Uno de los casos más fuertes fue Kai Anderson, el líder de una secta que Peters interpretó en American Horror Story: Cult. El personaje requirió que el actor trabajara con niveles de violencia, ira y tensión emocional que terminaron afectándolo profundamente. Ryan Murphy llegó a señalar que Peters necesitó un largo periodo para recuperarse de la experiencia.
Por esa razón, Peters decidió tomarse un descanso de la serie y no participar en American Horror Story: 1984. En aquel momento dejó claro que necesitaba alejarse de los personajes extremadamente oscuros y recuperar cierta distancia entre su trabajo y su vida personal.
Ahora, su posible regreso adquiere otra dimensión. La temporada 13 de American Horror Story contará nuevamente con Peters entre sus integrantes, en una reunión que también incluye a varias figuras históricas de la franquicia. La noticia ha generado entusiasmo entre los seguidores, pero también cuestionamientos sobre el tipo de personaje que interpretará.
El tema resulta todavía más interesante después de que Peters interpretara a Jeffrey Dahmer en la producción de Netflix. Aunque ese papel le otorgó reconocimiento y premios, el actor también habló sobre lo difícil que fue adentrarse en la mente del asesino durante meses de preparación y filmación.
Por ello, su regreso no solo representa el reencuentro de un actor con una franquicia emblemática, sino también una oportunidad para preguntarse cómo Hollywood aborda los límites emocionales de sus intérpretes. Para Peters, volver puede significar enfrentarse nuevamente a un territorio conocido, pero esta vez desde una perspectiva distinta y con mayor conciencia sobre el costo que puede tener habitar personajes tan oscuros. @mundiario