Hay películas que parecen hechas para recordarnos por qué seguimos creyendo en el cine. Memory of Princess Mumbi, dirigida por el cineasta suizo-keniano Damien Hauser, es una de ellas. La cinta, que combina ciencia ficción, romance y falso documental, clausura la sección Rebels del Atlàntida Mallorca Film Fest, uno de los espacios más singulares del festival.
La historia nos lleva hasta 2093, a la imaginaria nación africana de Umata, donde el cineasta Kuve llega para documentar las consecuencias de una guerra que provocó el resurgimiento de antiguos reinos. Sin embargo, lo que encuentra está lejos de ser únicamente un paisaje de destrucción. Allí conoce a Mumbi, una joven que lo confronta con otra manera de entender el cine.
Mumbi le propone un desafío aparentemente sencillo, pero profundamente simbólico: hacer su película sin recurrir a la inteligencia artificial. A partir de ese encuentro, Kuve comienza a cuestionar su propia mirada y aquello que significa crear imágenes en un mundo donde la tecnología parece capaz de hacerlo todo.
Y ahí está una de las grandes virtudes de la película. Memory of Princess Mumbi no utiliza su universo futurista únicamente como espectáculo, sino como punto de partida para reflexionar sobre la creatividad, la tecnología y aquello que todavía distingue a la experiencia humana. Su propuesta mezcla imágenes generadas con IA, texturas retrofuturistas y una sensibilidad artesanal.
Pero también hay espacio para el amor. La relación entre Kuve y Mumbi introduce una dimensión íntima en una historia que, detrás de sus mundos imaginarios y sus preguntas sobre el futuro, termina hablando de algo tan sencillo como la conexión entre las personas. La película encuentra belleza precisamente en esos momentos pequeños que suelen pasar desapercibidos.
Con apenas 79 minutos de duración y una producción entre Kenia, Suiza y Arabia Saudí, la película de Hauser demuestra que las grandes ideas no necesitan necesariamente grandes presupuestos. Su propuesta independiente construye un universo propio y convierte las limitaciones en parte de su identidad visual y narrativa.
Así, Memory of Princess Mumbi llega como unaser despedida perfecta para la sección Rebels: una oda a la belleza, al poder creador y, ¿por qué no?, al amor. Una película que invita a mirar el futuro sin olvidar aquello que ninguna tecnología puede sustituir: la capacidad humana de sentir, imaginar y crear. Estará disponible hasta el 24 de agosto como parte de la programación del Atlàntida Mallorca Film Fest. @mundiario