La reina de belleza mexicana Fátima Bosch, actual Miss Universo, rompió el silencio tras las recientes declaraciones del empresario tailandés Nawat Itsaragrisil, anfitrión de la edición 2025 del certamen, quien anunció el inicio de procedimientos legales para emitir una orden de arresto en su contra.
De acuerdo con un comunicado emitido por Itsaragrisil, la acción legal responde a acusaciones de difamación, señalamientos falsos y difusión de información errónea, asegurando que cuenta con pruebas contundentes que respaldan su postura.
Ante este escenario, la representante mexicana utilizó su cuenta oficial de Instagram para fijar su postura, calificando el acto como un intento de censura y una muestra de intimidación de género.
"Resulta profundamente preocupante que, en pleno siglo XXI, una mujer pueda enfrentar intentos de intimidación simplemente por haber levantado la voz, puesto límites y exigido ser tratada con dignidad y respeto", expresó Bosch, enfatizando que no se arrepiente de haber defendido su integridad.
"El mundo entero vio lo que pasó aquel día. Todo quedó grabado. No hay nada más que decir".
Por su parte, la organización Miss Universe México emitió un pronunciamiento oficial para manifestar su total respaldo a la soberana nacional, destacando la importancia de la libertad de expresión y el valor de no ceder ante presiones externas en la industria de los concursos de belleza.
"Reconocemos a una mujer que, al decidir levantar la voz y defender quién es, marcó un antes y un después en la historia de los concursos de belleza. Hoy su voz representa mucho más que una corona: representa el valor de ser una misma, incluso cuando hacerlo exige valentía", señaló la delegación mexicana, reafirmando su compromiso de impulsar el empoderamiento y la autenticidad de las mujeres.
Hasta el momento, las autoridades correspondientes no han emitido información sobre la validez o el estatus de la supuesta orden de aprehensión internacional en contra de la modelo mexicana.
El origen del conflicto entre Fátima Bosch y Nawat Itsaragrisil
El pleito legal se remonta a noviembre de 2025, durante las actividades previas a la final del certamen en Tailandia.
En un encuentro informal, Nawat Itsaragrisil increpó públicamente a Fátima Bosch, acusándola de no promocionar al país anfitrión en sus redes sociales y de negarse a grabar videos para dinámicas particulares que no contaban con el aval de la dirección oficial del concurso. De acuerdo con las denuncias de la delegación mexicana, cuando Bosch intentó aclarar la situación, el empresario la interrumpió de manera agresiva, gritándole que se callara y llamándola "tonta" y "cabeza hueca" el resto de las participantes.
El altercado provocó que Bosch abandonara el salón escoltada por seguridad y respaldada por otras concursantes, como Miss Irak y la entonces Miss Universo Victoria Kjaer, quienes se retiraron en solidaridad.
El incidente generó tal indignación colectiva que el presidente de la organización global, Raúl Rocha Cantú, determinó separar y "borrar" a Nawat Itsaragrisil de sus funciones en el certamen tras calificar el acto como un atropello a la dignidad de la mujer.
A pesar de que Fátima Bosch se coronó como Miss Universo posteriormente y de que Nawat Itsaragrisil ofreció disculpas públicas ambiguas en redes sociales, el empresario procedió formalmente por la vía judicial en Bangkok, argumentando que las declaraciones de la mexicana afectaron su reputación y la de sus empresas.