A nueve años de la muerte de Luis Roberto Malagón de Gaona, su familia volvió a Ciudad Universitaria para recordarlo y exigir respuestas sobre un caso que, sostiene, continúa sin esclarecerse y en el que persisten dudas sobre las circunstancias en las que el estudiante terminó dentro de un pozo de absorción de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Allegados piden justicia para Luis Roberto
Este lunes, familiares y amigos volvieron al punto donde se le encontró para realizar un acto en su memoria y reiterar que, nueve años después, siguen sin conocer con certeza qué sucedió aquella noche.
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Su madre, María Victoria de Gaona, sostiene que Luis Roberto terminó asesinado y que tanto autoridades universitarias como personas que estuvieron cerca de él durante sus últimas horas podrían aportar información para esclarecer el caso.
De acuerdo con lo señalado por la familia durante el acto, actualmente la carpeta de investigación se encuentra cerrada, pese a que, aseguran, permanecen sin respuesta diversas interrogantes sobre la muerte del universitario y las circunstancias de su traslado al hospital.
Entre flores y recuerdos, sus familiares evocaron también al joven que era antes de convertirse en el centro de una investigación: un estudiante orgulloso de pertenecer a la UNAM, entusiasmado por comenzar un nuevo semestre y que compartía en sus redes sociales su vida universitaria.
Nueve años después, su madre y su hermana regresaron a Ciudad Universitaria con la misma exigencia que han mantenido desde 2017: saber qué ocurrió y obtener justicia.
Antecedentes
Luis Roberto estaba como alumno de excelencia de la Facultad de Derecho y cursaba el quinto semestre de la carrera cuando, el 18 de agosto de 2017, resultó localizado aún con vida en un pozo de absorción ubicado en la zona del estacionamiento de la Facultad de Medicina, cerca de la Facultad de Odontología.
Tras su rescate se le llevó a la Clínica 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde permaneció hospitalizado hasta que falleció el 23 de agosto, cinco días después de terminar encontrado.
Desde entonces, su familia rechaza que el joven intentara quitarse la vida y sostiene que existen elementos no explicados. Entre ellos, las lesiones que presentaba, la forma en que llegó al pozo y las condiciones en las que fue atendido y trasladado después de su rescate.
Los padres de Luis Roberto también cuestionaron desde los primeros meses de la investigación que no se hubiera esclarecido el origen de las lesiones que presentaba el estudiante.
Las inconformidades por la investigación llevaron a sus padres a recurrir a la justicia federal y en 2018 obtuvieron un amparo por omisiones y dilaciones en la integración de la carpeta, después de reclamar que existían diligencias pendientes para establecer qué ocurrió dentro de las instalaciones universitarias.