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El Imparcial 28 Aug, 2026 22:55

Demuelen antiguo edificio de la Procuraduría en Hermosillo para mejorar la distribución vial

El edificio de la antigua Procuraduría General del Estado que desde las 21:00 horas de este viernes emoezó su demolición, fue propiedad del exgobernador de Sonora, Ignacio Soto Martínez, y pese a que fue construido en la década de 1940, no tiene valor histórico, artístico o arquitectónico relevante, aseveró el cronista municipal de Hermosillo.

Ignacio Lagarda Lagarda reveló que el inmueble ubicado en la esquina de los bulevares Rosales y Álvaro Obregón, en el Centro de la ciudad, inicialmente fungió como oficinas de la empresa Cementos La Campana, la cual era propiedad de Ignacio Soto Martínez, gobernador de Sonora durante el período 1949-1955.

Indicó que el exgobernador era socio principal de la empresa y estaba situada en lo que ahora es el vaso de la presa Abelardo L. Rodríguez, pero fue removida hacia el Poniente, en la zona donde hoy sólo quedan ruinas y que se le conoce como “la antigua cementera”.

“Eran las oficinas de la cementera, pero con el tiempo se le llamó Edificio Soto, por don Ignacio Soto. La cementera desapareció y los herederos de Ignacio Soto, le vendieron el edificio al Gobierno del Estado cuando Samuel Ocaña era gobernador (1979-1985) y así se instalaron oficinas del Gobierno del Estado”, dijo.

Durante varios años, el antiguo Edificio Soto se convirtió en las oficinas principales de la Procuraduría General de Justicia del Estado hasta que el nuevo edificio del organismo se construyó durante el período de Armando López Nogales (1997-2003).

El inmueble que por más de dos décadas le había servido a los sonorenses, cerró sus puertas al inaugurarse las nuevas oficinas de lo que hoy es la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, conocido como “el edificio de la cúpula”, ubicado en Rosales y Del Canal, de la colonia Centro.

“El Edificio Soto fue abandonado y, con el tiempo, fue maltratado y vandalizado, y se le sellaron las puertas y ventanas con block, pero es propiedad del Gobierno del Estado”, recalcó.

Mejor distribución vial

En noviembre de 2024, el gobernador Alfonso Durazo Montaño propuso demoler el edificio de la antigua Procuraduría del Estado y el del Banco de México para mejorar la movilidad del bulevar Hidalgo.

El mandatario sonorense en ese entonces manifestó su deseo de llevar a cabo el proyecto y proponer a las autoridades valorar la situación, ya que una buena movilidad en el Centro Histórico de la ciudad ayudaría a impulsar el turismo en la capital de Sonora.

El viernes pasado, autoridades colocaron señalamientos a los alrededores del edificio de la antigua Procuraduría, ya que se pretende iniciar su demolición en las próximas horas y, de acuerdo al cronista de Hermosillo, se pretende ampliar uno de los carriles de la calle Álvaro Obregón para una mejor distribución vial.

“Y ahora que se amplíe el carril Sur del bulevar Hidalgo, para continuarlo y pegarlo a la Plaza Hidalgo, ese carril va a continuar para que el flujo vehicular se agilice y ese edificio va a ser demolido para que se aproveche la continuidad del carril y lo que quede, sea un parquecito o una plazuela”, agregó.

El cronista enfatizó en que la obra no contempla la demolición del edificio del Banco de México, pues a diferencia del que fuera el Edificio Soto, el inmueble del banco cuenta con un importante valor arquitectónico e histórico.

“La continuidad del carril Sur del bulevar Hidalgo no va a afectar al edificio del Banco de México, porque no se necesita demoler nada ahí. Se continúa por encima de la banqueta gigante que tiene y la entrada al estacionamiento”, explicó.

Lagarda Lagarda resaltó que la demolición de un edifico antiguo en la ciudad es mal vista, siempre y cuando el edificio que se pretenda demoler no tenga ningún valor histórico, arquitectónico o artístico.

“Ese edificio es un inmueble con un estilo arquitectónico intrascendente. No tiene ningún valor histórico, ni arquitectónico, ni estético porque es un edificio de los años 40’s ó 50’s y era de una empresa. Arquitectónicamente no representa nada.

“No es igual que el edificio del Banco de México”, aclaró, “que es un edificio con un valor arquitectónico e histórico bastante alto”.

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