El Toronto International Film Festival (TIFF) tiene una importancia cinematográfica enorme, especialmente porque funciona como puente entre el cine de autor, el cine comercial y la temporada de premios de Hollywood.
Podemos citar, según los críticos, estos elementos que dan realce a este evento: Gran plataforma de lanzamiento. Muchas películas importantes eligen Toronto para su estreno norteamericano o mundial. Una buena acogida allí puede impulsar muchísimo su distribución y visibilidad internacional.
-Peso en los Oscar. Aunque no es un festival competitivo al estilo de Cannes o Venecia, TIFF tiene una influencia considerable en la carrera hacia los premios. Históricamente, varias películas que han ganado el People's Choice Award de Toronto han acabado nominadas o ganando el Oscar a mejor película.
-El público tiene un papel especial. Su premio principal, el People's Choice Award, procede de la votación del público. Eso le da una característica distinta a festivales donde la selección de ganadores depende fundamentalmente de jurados profesionales.
-Puerta de entrada al mercado norteamericano. Para cineastas y películas internacionales, Toronto es particularmente valioso porque reúne a críticos, distribuidores, productores, agentes y público en uno de los grandes centros cinematográficos de Norteamérica.
-Gran diversidad de cine. Presenta desde grandes producciones de Hollywood hasta cine independiente, documental y películas de numerosos países. Por eso puede servir tanto para descubrir películas comerciales de la temporada como para dar visibilidad a autores menos conocidos.
Ahora, en la edición 51º de este Festival estarán presentes varios filmes latinoamericanos, anuncia la web latamcinema.
“La selección de Latinoamérica de este año refleja la riqueza y diversidad de la región, acercando al público de Toronto historias narradas desde una amplia variedad de perspectivas y voces cinematográficas. Presentes en prácticamente todas las secciones del Festival, las obras latinoamericanas transitan entre ciudades y paisajes rurales, el pasado y el presente, retratos íntimos de personajes y realidades sociales más amplias, dando cabida tanto al humor oscuro como a historias profundamente emotivas. Junto a cineastas consagrados, nos enorgullece presentar nuevas voces que amplían la conversación en torno al cine latinoamericano”, expresa Diana Cadavid, programadora internacional para Latinoamérica del TIFF.
De los ocho largometrajes con participación latinoamericana en Centrepiece, la sección con mayor presencia de la región, cuatro tendrán en Toronto su premiere mundial: “Después de Elena”, “Amor es el monstruo”, “El bovino de los cuernos curvos” y “Donde comienza el río”.
“Después de Elena”, coproducción entre Chile, Colombia e Italia dirigida por Shawn Garry, está protagonizada por cuatro integrantes de una familia que, tras la muerte de la matriarca, se ven obligados a enfrentarse a décadas de silencios y resentimientos. “Con una notable interpretación de Alfredo Castro, la película es un retrato conmovedor y entretenido. Con calidez, humor y encuentros absurdos, Shawn Garry construye un drama coral e íntimo que encuentra profundidad en los momentos cotidianos”, señala Cadavid sobre este film.
Amor es el monstruo del costarricense Neto Villalobos es un thriller distópico sobre una abuela que enfrenta dilemas morales. “Con una poderosa interpretación de Paulina García, la película transforma la desesperada búsqueda de una abuela por encontrar a su nieta secuestrada en un intenso dilema moral, convirtiéndose en una de esas joyas ocultas de las que el público seguirá hablando mucho después de haberla visto”, destaca la programadora sobre esta coproducción entre Costa Rica, Perú, Panamá, Chile y México.
La colombiana El bovino de los cuernos curvos, ópera prima de Omar E. Ospina Giraldo, sigue a un niño que busca a su padre desaparecido. “Me conmovió profundamente la manera en que el director combina la tradición oral, el mito y los ritmos de la vida cotidiana en una narración que se despliega casi como un poema”, expresa Cadavid sobre este film.
El cuarto y último estreno mundial latinoamericano en esta sección, Donde comienza el río de Juan Andrés Arango, es una coproducción entre Canadá, Colombia y Noruega. El film está protagonizado por una mujer emberá desplazada por la violencia que emprende un peligroso viaje en busca de una vida mejor para ella y su hija. Este es el tercer largometraje de Arango, que ya presentó los dos primeros (La Playa DC y X500) en el TIFF.
La participación latinoamericana en Centrepiece se completa con la mexicana Moscas de Fernando Eimbcke; Ceniza en la boca de Diego Luna, una coproducción entre México y España; y dos filmes con participación minoritaria brasileña: la nepalí Elephants in the Fog de Abinash Bikram Shah y la libanesa Furies de Rami Kodeih.
En Platform, única sección competitiva del festival, tendrá su estreno mundial la brasileña Vicentina pede desculpas de Gabriel Martins (Filmes de Plástico). Protagonizada por Rejane Faria, la película sigue a una madre en duelo que busca el perdón de las familias afectadas por un trágico accidente de bus. También se estrenará aquí Die Reuk van Appels de John Trengove, coproducida entre Sudáfrica, Países Bajos y Chile.
En Discovery, programa dedicado a talentos emergentes, tendrá su estreno mundial Nosotros, ópera prima de Joaquín Ruano coproducida entre Guatemala y México. La mexicana Soy Mario, ópera prima de Sharon Kleinberg, también participa en esta sección.
En TIFF Docs hay dos estrenos mundiales provenientes de Latinoamérica: Por arte de magia, ópera prima de Melissa Saavedra Gil, producida entre Colombia, Argentina y Uruguay; y The Hummingbird Paints Fragrant Songs de Èlia Gasull Balada y Matteo Norzi, coproducida entre Estados Unidos (Shipibo Conibo Center) y Perú (Desfase Films).
Glaxo, nuevo trabajo del argentino Benjamín Naishtat, una coproducción entre Argentina y Brasil, tendrá su estreno en la sección Special Presentations, donde también se podrá ver la mexicana Hombre al agua de Gabriel García Bernal.
En el programa Wavelengths, que combina contenidos de distinta duración realizado por cineastas que abrazan el riesgo y desafían las convenciones, se verán dos títulos argentinos: La libertad doble de Lisandro Alonso y Biografía de Jorge Luis Borges de Mariano Llinás.
Completan la importante presencia latinoamericana en Toronto tres cortometrajes: El aumento de María Belén Poncio (Argentina), Madrugada de Sebastián Lojo (Guatemala) y After Image de Rita Ferrando (Canadá/Argentina)—, y la serie brasileña Máscaras de Oxigênio Não Cairão Automaticamente, de Marcelo Gomes y Carol Minêm. @mundiario