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El Imparcial 29 Aug, 2026 23:04

Después de 40 años sin registros sostenidos, el huillín volvió a aparecer en la Patagonia y los especialistas siguen sus rastros para determinar si esta nutria amenazada está regresando a los ambientes donde había desaparecido

Durante aproximadamente 40 años no hubo registros sostenidos del huillín en determinados sectores del Parque Nacional Los Alerces, en Chubut, Argentina. Ahora, nuevos indicios volvieron a colocar a esta nutria patagónica en el centro de los trabajos de conservación.

De acuerdo con información de la Administración de Parques Nacionales de Argentina y reportes de A24, los equipos de guardaparques encontraron señales que apuntan a la presencia del huillín (Lontra provocax) en la cuenca del río Grande.

El dato es relevante porque la especie había dejado de mostrar señales consistentes en esa zona durante décadas. Desde 2019 comenzaron a producirse algunos avistamientos, pero todavía era necesario reunir más información para saber si se trataba de ejemplares aislados o de animales que estaban comenzando a ocupar nuevamente el territorio.

Ahora, los especialistas mantienen el seguimiento para responder una pregunta central: ¿el huillín está regresando de manera estable a una zona donde había desaparecido?

¿Qué encontraron los especialistas?

Los nuevos trabajos de campo se concentraron en sectores vinculados con el río Grande, dentro del Parque Nacional Los Alerces.

Los guardaparques realizan recorridos para localizar rastros y otras evidencias que permitan conocer la distribución del mamífero. También se ha contado con información proporcionada por personas que viven o trabajan en los alrededores y que conocen los cursos de agua de la región.

Esta colaboración es importante porque el huillín puede ser difícil de observar directamente.

Una aparición aislada no basta para confirmar que una población está establecida. Por eso, los especialistas buscan encontrar señales repetidas en diferentes momentos y lugares, que permitan conocer si los ejemplares están utilizando de forma constante los ambientes disponibles.

Los indicios reunidos hasta ahora llevaron a plantear la posibilidad de una recolonización del área, aunque el proceso todavía debe ser estudiado mediante nuevos monitoreos.

¿Desde cuándo comenzaron a aparecer nuevamente?

La recuperación de registros no ocurrió de un día para otro.

Después de décadas con pocas evidencias, desde 2019 comenzaron a registrarse avistamientos esporádicos del huillín en el Parque Nacional Los Alerces.

Estos reportes despertaron nuevamente el interés de los equipos encargados de estudiar y proteger la especie.

El problema era determinar qué significaban esas apariciones.

Un animal puede desplazarse grandes distancias y aparecer ocasionalmente en un sitio sin establecer allí una población. Por eso, los investigadores necesitan reunir más evidencias antes de concluir que existe una recuperación permanente.

Los nuevos rastros encontrados en la zona del río Grande permiten ampliar el conocimiento sobre la presencia actual de la especie y mantener abierta la hipótesis de que está volviendo a ocupar ambientes que alguna vez formaron parte de su distribución.

¿Qué es el huillín?

El huillín es una nutria nativa de los ambientes acuáticos del sur de Argentina y Chile.

También es conocido como nutria de río o lobito patagónico. Su vida está estrechamente relacionada con ríos, lagos, costas y otros ambientes donde puede encontrar alimento y refugio.

Su cuerpo puede alcanzar alrededor de 1.30 metros de longitud, incluida la cola, y su peso suele ubicarse entre los ocho y los 15 kilogramos.

Cuenta con un pelaje denso, patas adaptadas para desplazarse dentro del agua y bigotes sensibles que le ayudan a detectar presas.

Su alimentación incluye principalmente peces, crustáceos y otros organismos acuáticos.

Estas características hacen que dependa de ambientes con disponibilidad de alimento y sectores adecuados para refugiarse.

¿Por qué está amenazado?

El huillín ha sufrido una reducción importante de sus poblaciones y de su distribución histórica.

Entre los antecedentes se encuentra la caza para obtener su piel, una actividad que afectó a distintas especies de nutrias en la región.

Con el paso del tiempo también aparecieron otras amenazas relacionadas con la transformación de los ambientes naturales.

La degradación de las costas, la pérdida de vegetación y la presencia de especies introducidas pueden reducir las condiciones necesarias para que estos animales sobrevivan y se reproduzcan.

Entre las especies exóticas presentes en la región se encuentra el visón americano, que puede competir con especies nativas y modificar las relaciones dentro de los ecosistemas acuáticos.

De acuerdo con la categorización nacional de mamíferos de Argentina, el huillín está considerado En Peligro.

Esto significa que el regreso de ejemplares a un sector donde durante décadas no hubo registros sostenidos tiene importancia para los esfuerzos de conservación.

¿Qué significa que pueda estar recolonizando la zona?

La palabra recolonización requiere una explicación.

No significa simplemente que alguien haya visto un huillín.

Para hablar de una posible recuperación territorial se necesitan evidencias que indiquen que los animales utilizan nuevamente determinados ambientes de manera recurrente.

Los especialistas deben establecer, entre otros aspectos, cuántos ejemplares hay, qué zonas utilizan, cómo se desplazan y si existe reproducción.

Por eso, el hallazgo actual debe entenderse como una señal que justifica continuar con los monitoreos, no como una confirmación de que la población ya se recuperó.

Si las investigaciones muestran que existe una población estable, el dato tendría una importancia mayor para la conservación de la especie.

¿Por qué su presencia puede revelar el estado del ambiente?

El huillín depende de determinadas condiciones para vivir.

Necesita cursos de agua, alimento, refugios y sectores costeros que le permitan desarrollar sus actividades.

Por ello, su presencia puede aportar información sobre el estado de los ecosistemas acuáticos.

Si una especie que había dejado de registrarse vuelve a utilizar una zona de manera constante, los especialistas pueden analizar qué condiciones ambientales están permitiendo ese regreso.

Esto no significa que la aparición del huillín sea por sí sola una prueba de que el ecosistema está completamente recuperado.

El seguimiento permitirá determinar si existen condiciones suficientes para que la especie permanezca y se reproduzca.

Las costas también son parte de su hábitat

La protección del huillín no depende solamente de conservar el agua.

El animal también utiliza sectores de las costas como refugio, por lo que las alteraciones en esos espacios pueden afectar su supervivencia.

En este contexto aparecen las llamadas “huillineras”, refugios asociados con las riberas que los animales pueden utilizar para protegerse.

Conservar estos lugares es parte de las medidas necesarias para mantener las condiciones del hábitat.

La protección de las costas, la reducción de perturbaciones y el cuidado de la vegetación forman parte del manejo de los ambientes donde puede establecerse la especie.

¿Qué deben hacer los visitantes del parque?

La presencia de una especie amenazada también implica responsabilidades para quienes recorren el Parque Nacional Los Alerces.

Una de las recomendaciones principales es no ingresar con mascotas a las áreas donde está prohibido su acceso.

Los perros y gatos pueden representar riesgos para la fauna silvestre, desde ataques hasta transmisión de enfermedades y alteraciones en el comportamiento de los animales.

También es necesario encender fuego únicamente en los sitios habilitados y respetar las indicaciones de las autoridades del área protegida.

Los residuos deben retirarse y nunca deben terminar en ríos, lagos o costas.

Estas acciones ayudan a reducir las alteraciones en los ambientes que utilizan especies sensibles como el huillín.

¿Por qué Los Alerces es importante para la conservación?

El Parque Nacional Los Alerces fue creado en 1937 y protege una extensa superficie de bosques, lagos, ríos y otros ambientes de la Patagonia.

En 2017, el sitio fue incorporado por la Unesco a la lista de Patrimonio Mundial Natural, debido al valor de sus ecosistemas.

El parque también conserva ejemplares de alerce de gran antigüedad. Entre ellos se encuentra el conocido “Alerce Abuelo”, cuya edad se estima en más de 2,600 años.

Dentro de este escenario, la posible recuperación del huillín representa otro indicador del valor de conservar los ambientes naturales de la región.

¿Qué falta para confirmar su recuperación?

El hallazgo todavía abre más preguntas de las que responde.

Los especialistas deberán continuar con los recorridos y registros para determinar si los ejemplares utilizan de forma constante la cuenca del río Grande y otros sectores del parque.

También será necesario conocer el número de individuos, su distribución, sus movimientos y su posible reproducción.

Si las evidencias continúan acumulándose, podrá determinarse con mayor precisión si el huillín está atravesando un proceso de recolonización.

Por ahora, después de décadas sin registros sostenidos, sus nuevos rastros representan una señal que merece seguimiento.

La especie volvió a aparecer en un territorio donde durante años había permanecido prácticamente ausente de los registros, y el trabajo de los próximos meses permitirá saber si se trata de una presencia ocasional o del comienzo de un regreso más estable a la Patagonia.

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