De Jenna Ortega a Brooke Shields, Drew Barrymore, Natalie Portman o Hayden Panettiere, repasamos las experiencias más duras que han vivido las actrices sobre sus primeros años frente a las cámaras
Jenna Ortega
La actriz Jenna Ortega, que saltó al estrellato global por su papel como Miércoles en la serie homónima de Netflix, ha copado los titulares estos días por explicar cómo descuidó sus necesidades básicas durante sus inicios en la industria. “Podía pasar todo el día sin comer, beber ni nada porque no quería molestar a nadie. Quizá ese fuera mi error, no cuidar de mí misma”, alegó sobre sus comienzos como actriz, con apenas diez años.
Hayden Panettiere
La actriz de series como “Héroes” o “Nashville”, Hayden Panettiere, que falleció a los 36 años el 16 de agosto, debutó como actriz televisiva a los cuatro años en un drama estadounidense y desde entonces no paró de trabajar. A los cinco ya había protagonizado más de 50 anuncios publicitarios y, en su libro de memorias, ‘This is Me’, recuerda que se sintió como un “soldado adiestrado” por la ambición materna. “Cuando solo tenía ocho meses ya me llevaba a “castings”, añade. La presión mediática la llevó también a sufrir dismorfia corporal e incluso narra cómo un publicista le dio drogas para “ponerla alegre durante las entrevistas”, sumiéndose después en una adicción al alcohol y los opiáceos.
Brooke Shields
Antes de cumplir los 15 años y protagonizar el anuncio de Calvin Klein que escandalizó a todo un país por sus insinuaciones eróticas, Brooke Shields ya había vivido en primera persona lo que significa ser hipersexualizada.
Con 10 años aparecía desnuda en unas fotografías artísticas que acabaron en la revista Playboy; después interpretó a una prostituta en la película “Pretty Baby” y saltó a la fama por salir sin ropa en buena parte del metraje de “El lago azul”. La intérprete ha reconocido que todavía hoy, a los 61, es incapaz de interpretar bien todo lo vivido: “Me hicieron sentir culpable, pero al mismo tiempo tú misma te culpas por haber sido una víctima. Éramos tan jóvenes y todo era tan ‘apropiado’.
Christina Ricci
Niña rara por excelencia del cine noventero gracias a “La familia Addams”, “Casper” o “Sleepy Hollow”, el escrutinio al que fue sometido el físico de Christina Ricci siendo todavía menor de edad hoy avergonzaría a toda la industria. Desde ser criticada por su cuerpo e incluso que el director de cine Vincent Gallo se riera públicamente de su sobrepeso o que en cada película se intentara disimular el volumen de su pecho “para hacerla menos femenina”, Ricci terminó rechazando su propia imagen y desarrollando primero bulimia y después anorexia. “Odiaba que la gente hablara de mí como ‘sexy’, que hablara de mis senos. Me parecía algo repugnante (…) No quería ser ni afable ni perfecta para nadie”.
Drew Barrymore
Consumo de drogas, intentos de suicidio, familia desestructurada, marginación laboral… Drew Barrymore fue el arquetipo más conocido del juguete roto hollywoodiense desde que su tierno rostro se hiciera conocido mundialmente por “E.T. El extraterrestre”. “Tenía 10 años y todo el mundo me decía: ‘Ya no estás como en E.T. Estás demasiado rellenita, no eres lo suficientemente rubia, no eres lo suficientemente mayor, eres demasiado joven, no eres lo suficientemente alta’. Todo el mundo empezó a meterse con mi aspecto físico”, recordó quien hoy es todo un ejemplo de supervivencia.
Evan Rachel Wood
En 2020, el documental de HBO ‘Showbiz Kids’ exploró la faceta más oscura de las estrellas infantiles a través de los ojos de quienes han vivido el éxito temprano. Uno de los testimonios más reveladores fue el ofrecido por Evan Rachel Wood, que declaró que su trayectoria había sido una experiencia solitaria y despersonalizada, hasta el punto de que jamás nadie le preguntó qué tal estaba. “Cuanto mejor me iba, más sentía que quien yo era no resultaba aceptable. No creo que nadie lo hiciera a propósito, pero de repente sentí que ya no me pertenecía a mí misma. Era una mercancía que necesitaba ser supervisada y moldeada. Mi estado emocional se equiparaba a lo bien que me iba en mi carrera”.
Zendaya
El mismo cazatalentos que descubrió a Miley Cyrus se fijó también en una jovencísima Zendaya, de apenas 14 años, para ser el nuevo rostro de Disney Channel. Pero la que quizá sea hoy la actriz más de moda en todo el planeta guarda sentimientos contradictorios sobre si los niños deben estar expuestos a la fama y los medios a tan corta edad. Ella misma aseguró en Vogue que es ahora cuando está viviendo la rebeldía adolescente que no pudo experimentar por su trabajo en la industria. “Sentí que me empujaron a una posición muy adulta: me convertí en el sostén económico de mi familia muy pronto y hubo un cambio de roles importante; simplemente me tocó hacerme mayor de golpe. Sentía que tenía que ser un ser perfecto, ser todo lo que necesitaban que fuera y cumplir con todas las expectativas”.
Demi Lovato
Demi Lovato es uno de los principales ejemplos de lo que llegó a denominarse como “la maldición de la chica Disney”, haciendo referencia a todas las estrellas del canal de Mickey Mouse que habían experimentado un descenso a los infiernos durante la etapa de madurez. En el caso de la cantante y actriz, vivió una adicción al alcohol y a las drogas que le causó una sobredosis en julio de 2018. En su documental “Child Star”, Lovato relata la infelicidad que vivió durante sus años de apogeo: “Hubo un día en el que estaba en el autobús de mi gira, miré por la ventana y había fans persiguiéndolo; gritaban y estaban superfelices de que mi autobús llegara al estadio. Y yo simplemente no podía parar de llorar: ‘¿Por qué estoy viviendo mi sueño, haciendo lo que amo y tengo estas oportunidades ante mí, pero me siento tan jodidamente desdichada?’. Siempre me sentía mal conmigo misma”.
Natalie Portman
“Ser hipersexualizada de niña me arrebató mi propia sexualidad porque me hizo coger miedo. Cuando era adolescente, pensaba: ‘No quiero hacer escenas de amor ni de besos’. Empecé a elegir papeles menos sexis porque me preocupaba cómo me percibían y lo segura que me sentía”, relató en un 'podcast' la ganadora del Oscar Natalie Portman. La intérprete, que con 12 años interpretó un papel generacional en 'El profesional (León)', acabó dejando a un lado Hollywood durante unos años para estudiar Psicología en la Universidad de Harvard por petición de sus padres, que le requerían “un trabajo de verdad”. Como ha demostrado una trayectoria icónica que todavía perdura, su trabajo de verdad estaba en los platós de cine.
Miley Cyrus
Miley Cyrus es la prueba perfecta de lo difícil que puede ser equilibrar una vida dual entre niña corriente y estrella del pop, tanto en la vida real como en la ficción. La que saltara a la fama por su papel de “Hannah Montana” equiparó Estados Unidos con una tía que no quiere verte crecer más. “Si echo la vista atrás, veo a adultos que no se comportan como tales. Nunca miraría a alguien de 18 años y lo juzgaría como a un adulto, porque todavía no lo es”.
Ariel Winter
“La primera temporada estaba muy delgada, no tenía ni pechos ni caderas. Al año siguiente, me salieron unos pechos enormes y un gran trasero. Automáticamente pasé a recibir cosas como ‘Eres una zorra gorda’”. Así recuerda Ariel Winter, conocida por su papel como Alex en la serie “Modern Family”, cómo la percepción pública respecto a su físico minó su autoestima y su carrera. En su caso, además, también tuvo que lidiar con su madre, que no solo la sexualizaba desde pequeña sino que abusó de ella física y mentalmente.
Selena Gomez
Estudiar en el instituto más grande del mundo, como ella misma definió Disney Channel, le proporcionó todo tipo de inseguridades a Selena Gomez. La actriz y cantante ha declarado que se sintió explotada durante su infancia y adolescencia y que incluso pensar en ello le sigue provocando reacciones en su sistema nervioso.
Ariana Grande
La actriz se erigió en estrella adolescente gracias a la cantera de Nickelodeon, protagonizando series como 'Victorious' y 'Sam & Cat'. Tras el estreno del documental “Silencio en plató”, que sacó a la luz numerosas denuncias de abuso y comportamientos inapropiados en torno a las producciones infantiles del canal, la protagonista de “Wicked” aseguró que la industria debería ofrecer mucha más protección a los menores.
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