
No sólo me gusta recoger refranes; gusto también de buscar coplas, especialmente las que se han hecho en México. Difícil es determinar su origen, pues sucede con ellas como con las canciones: algunas que creemos mexicanas son extranjeras, y al revés. Por ejemplo, aquella que dice: “En el tronco de un árbol una niña / grabó su nombre henchida de placer...”, es canción cubana, lo mismo que “El adiós del soldado”. Por el contrario, en muchas partes piensan que “Sobre las olas” es un vals vienés, y es más mexicano que el pulque, aunque más fino ciertamente.
¿Qué es una copla? Es una composición poética corta, escrita en verso, que se hace para expresar sentimientos generalmente de amor -los más sentimentales- o pensamientos de filosofía popular, ya graves, ya festivos, de los cuales se quiere dejar memoria entre la gente. Casi siempre la copla tiene origen popular, aunque también las hay -como las de Jorge Manrique o Machado- escritas por autores cultos. Conviene decir que la palabra “copla” viene de “cópula”, en este caso referido el vocablo a la unión de los versos. He aquí algunos ejemplos de coplas presumiblemente mexicanas: