Hablar de Jalisco inevitablemente lleva al tequila, pero la identidad gastronómica del estado cabe en muchas más copas, jarritos y vasos.
Entre fermentados, preparaciones con frutas, bebidas de maíz y recetas del campo existe otra forma de recorrer el territorio a través del sabor.
La Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara (OFVC) propone mirar más allá del destilado más famoso del estado y descubrir bebidas tradicionales vinculadas con distintos destinos, desde el tejuino de Guadalajara hasta los vampiros de San Luis Soyatlán o el pajarete de las comunidades rurales.
La selección permite armar una ruta gastronómica que comienza en Guadalajara y Tlaquepaque, continúa entre los campos de agave de Tequila y Amatitán y puede extenderse hacia Sayula, Tapalpa, Tuxpan y municipios del sur de Jalisco.
Lechuguilla. | Source : CortesíaTejuino para recorrer Guadalajara
Una de las bebidas más vinculadas con las calles tapatías es el tejuino, elaborado con maíz fermentado y piloncillo, acompañado de jugo de limón y sal en grano.
La OFVC destaca que puede servirse también con una bola de nieve de limón, combinación que refuerza su perfil dulce, ácido y refrescante.
Para los visitantes de Guadalajara, es una opción que puede encontrarse en distintos establecimientos y puntos de venta. La bebida también forma parte de la oferta tradicional de Tlaquepaque.
Tejuino. | Source : CortesíaTlaquepaque entre cazuelas y tradición
Otra opción son las cazuelas, una mezcla de tequila, refresco de toronja, naranja y limón que suele acompañar antojitos mexicanos o platillos como carne asada.
La propuesta turística ubica a Tlaquepaque como uno de los lugares para probarlas y combinar la experiencia gastronómica con recorridos por sus andadores, calles adoquinadas y espacios dedicados a las artesanías.
La bebida se suma así a una oferta que permite conocer el municipio desde dos de sus principales atractivos: su cocina y su entorno tradicional.
Cazuelita. | Source : CortesíaCantaritos entre campos de agave
Los cantaritos son otra de las preparaciones asociadas al tequila, estos incorporan jugo de naranja, toronja y limón, refresco de toronja y sal, y se distinguen por servirse en recipientes de barro rojo.
Dependiendo de la preparación, pueden llevar chamoy, chile piquín, sal o una rodaja de naranja.
La OFVC recomienda buscarlos en Amatitán y Tequila, donde la visita puede complementarse con recorridos por campos de agave azul y destilerías de la región.
Jalisco también es origen de dos bebidas con denominación de origen vinculadas al agave, el tequila y la raicilla, que forman parte de la identidad gastronómica y productiva del estado.
Cantaritos. | Source : CortesíaLechuguilla y sabores del sur de Jalisco
El recorrido también incluye bebidas menos conocidas fuera de sus zonas de origen.
Una de ellas es la lechuguilla, descrita por la OFVC como un fermentado sin alcohol elaborado artesanalmente con agua purificada, fermento de maguey de lechuguilla y azúcar.
La mezcla se deja reposar entre tres y cuatro días y puede encontrarse en sabores como coco, naranja, fresa, manzana, uva, piña, mandarina o chicle.
Su consumo es común en municipios del sur de Jalisco, particularmente en territorios de la Sierra de Amula.
Lechuguilla. | Source : CortesíaPonche de granada en pueblos y montañas
Otra alternativa es el ponche de granada, elaborado con jugo de granadas agrias, azúcar, agua y tequila o mezcal.
Su preparación artesanal le proporciona un perfil ligeramente ácido y suele consumirse frío.
La recomendación turística lo vincula con destinos como Sayula, Tapalpa, Zacoalco y Tuxpan, donde el recorrido puede combinar gastronomía con paisajes de lagunas, bosques y valles.
Ponche de granada. | Source : CortesíaEscamocha, entre bebida y postre
La escamocha mezcla frutas tropicales y otros ingredientes cortados en cubos, como piña, sandía, melón, papaya, fresas, plátano, naranja y jícama.
A la preparación se incorpora jugo de naranja y limón, granadina, sal y, dependiendo del gusto, chile piquín o chamoy.
Por la cantidad de fruta y su preparación, puede encontrarse tanto como bebida refrescante como postre tradicional.
Escamocha. | Source : CortesíaVampiros de San Luis Soyatlán
Uno de los puntos más conocidos de esta ruta se encuentra junto al Lago de Chapala.
Los vampiros de San Luis Soyatlán, localidad del municipio de Tuxcueca, se preparan con jugos de limón y naranja, refresco de toronja, sal, tequila y sangrita casera.
Una característica distintiva es su presentación en bolsa con popote, aunque también existen preparaciones sin alcohol para quienes buscan únicamente conocer la combinación de sabores.
La OFVC señala a San Luis Soyatlán como el sitio de referencia para encontrarlos.
Vampiros. | Source : CortesíaPajarete y la experiencia del campo
El pajarete lleva el recorrido hacia las rancherías y comunidades rurales del estado.
Su preparación tradicional combina leche recién ordeñada con chocolate, café y alcohol de caña. El chorro de leche ayuda a integrar los ingredientes y genera la espuma característica de esta bebida asociada con las mañanas del campo jalisciense.
En este caso, más que un producto ligado a un establecimiento particular, la propuesta de la OFVC lo presenta como una experiencia vinculada con las costumbres rurales del interior de Jalisco.
Pajarete. | Source : CortesíaDe este modo, la selección muestra que la gastronomía del estado puede convertirse en una guía para viajar.
Guadalajara, Tlaquepaque, Tequila, Amatitán, Sayula, Tapalpa, Tuxpan y San Luis Soyatlán ofrecen bebidas diferentes que permiten conectar sabores con paisajes, comunidades y tradiciones.
Así que... ¡salud!
Ponche de granada. | Source : Cortesía