CIUDAD DE MÉXICO.- El lanzamiento del videoclip “Cállate y bésame” del reguetonero mexicano El Bogueto ha dado de qué hablar en redes sociales sobre la representación LGBTQ+ en la industria musical. Lo que inició como un estreno más dentro del género urbano se transformó en un tema de discusión pública tras una escena específica que generó reacciones divididas.
A partir de ese momento, surgieron cuestionamientos sobre el uso de ciertos recursos narrativos en los contenidos musicales y su impacto en la audiencia.
El momento del video que detonó la controversia
En el videoclip, el cantante aparece en un ambiente de fiesta, acompañado de distintas personas con quienes interactúa de forma cercana. Sin embargo, una escena en particular captó la atención: un beso entre el artista y una persona que, en apariencia, era un hombre.
Minutos después, usuarios en redes sociales señalaron que la persona en cuestión era en realidad su pareja, quien utilizaba un disfraz con barba falsa. Este giro generó sorpresa entre seguidores y detonó el debate sobre la intención detrás de la escena.
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¿Qué es el queerbaiting y por qué se menciona en este caso?
Tras la revelación, parte del público acusó a El Bogueto de recurrir al llamado “queerbaiting”. Este término se utiliza para describir una estrategia en la que se sugieren vínculos o situaciones románticas entre personas del mismo sexo sin que exista una representación real o sostenida dentro de la narrativa.
De acuerdo con especialistas y discusiones en redes, las críticas a esta práctica suelen centrarse en tres puntos:
- Uso de la diversidad como recurso de atracción comercial
- Falta de compromiso con una representación auténtica
- Reproducción de una inclusión considerada superficial
Estas observaciones han sido parte central de la controversia en torno al videoclip.
Posturas divididas entre los fanáticos
El tema no ha generado una sola lectura. Mientras un sector considera que este tipo de escenas pueden ser problemáticas, otro grupo plantea que incluso las representaciones ambiguas pueden contribuir a visibilizar temas relacionados con identidad y diversidad.
Desde esta perspectiva, algunos usuarios argumentan que el video abre espacio para hablar de estos temas en contextos donde aún existen barreras sociales o mediáticas. En ese sentido, el contenido habría cumplido una función de detonador de diálogo entre el público, más allá de su intención original.
El impacto en la industria musical y en el público
El caso de “Cállate y bésame” refleja una tendencia actual: los videoclips no solo son productos de entretenimiento, también pueden influir en conversaciones sociales. La reacción del público evidencia una mayor atención hacia la forma en que se representan distintas identidades dentro de la cultura popular.