La vida de Jesús y el mundo actual
Para el mundo cristiano con la pasión y muerte de Jesús de Nazaret, en que se viven los llamados días santos en una semana de reflexión, ayuno para las personas sanas que lo pueden hacer y ofrecer algo en el homenaje al famoso Hijo de Dios, que cada día en el mundo actual se le sigue crucificando con la clásica maldad del hombre.
Jesús, el hijo de María y que llega a este mundo junto a un padre adoptivo y que el niño nace en Belén a causa de las circunstancias de un viaje como se hacía en aquellos tiempos precarios de necesidades y que el llamado Hijo de Dios, llega a este mundo en la más grande de las pobrezas y con algo de lo mucho que sigue existiendo en este tiempo de que los niños no están seguros ni en sus casas.
Y es que así como Jesús, los niños y jóvenes desaparecen, en algo que en este país se hizo común y sin que se hagan protocolos o los legisladores atarantados por cobrar la dieta y disfrutar la vida, en los tiempos modernos de los nuevos Herodes, que matan niños, y los Poncio Pilatos que se lavan las manos por no ejercer la ley, y dejan pasar la maldad de la gente, que todos los días como ejemplo, no viven en la legalidad, no aplican la ley y no se ciñen a vivir en la filosofía evangélica del hijo de Dios, que sigue padeciendo de los mismos males de hace dos mil años, persecución, discriminación, intolerancia y lo peor aún, el riesgo de perder la vida ante el imperio de la injusticia.
En la Semana Santa, en el mundo convulsionado por los efectos de las guerras, la presencia de las armas más letales nunca jamás imaginadas en uso legal para unos países y prohibidas para otros.
Hoy se vive un mundo complejo descontrolado por la barbarie y que con los mejores avances tecnológicos y de la ciencia para preservar la vida de los seres humanos, los avances científicos son para la destrucción del propio ser humano.
Por eso, hay contradicción, existen los pensamientos de doctrina que llevaron a Jesús a vivir el peor martirio de un ser humano que le costó la vida en su recorrido hasta la Cruz.
Los tiempos oscuros de hoy, son los mismos de hace dos mil años, la gente tenía que viajar en grupos ante el temor del asalto y de perder la vida con los malechores y facinerosos, que son los mismos de este tiempo.
Los tiempos aquellos de Jesús, y los de ahora son los mismos, un mundo injusto dominado por los del poder de los ricos y políticos, de los comerciantes y empresarios aliados al gobierno, y que los impuestos de aquella época, son tan agobiantes como los de ahora.
El mundo no cambia, ni va a cambiar, los del imperio prevaleciente se niegan a desaparecer con su poder y fuerza, pero en la vida de los ciclos la doctrina de Jesús de Nazaret, enseña que ningún mal es para siempre.
Aquello de maldito el hombre que crea en el hombre, y de dejar de ver la paja en el ojo ajeno y verlo en tu propio ojo.
O de los tiempos aquellos del Sabbat, para dedicarle descanso al cuerpo en el séptimo día, y de que nadie quiere mover un dedo para ayudar al hermano o hacer lo correcto en un momento de necesidad imperiosa, sin que se de el repudio por las acciones buenas de un mundo que es el mismo de los males atávicos de los seres humanos.
Y la pregunta sería ¿Qué hacer ante los gobernantes que no cumplen su misión, y de los ricos salvajes que dominan al mundo, esclavizando a la gente en que se ofrece toda la vida por un derecho a retirarse y que el descanso, dicen eso jamás llegará.
La doctrina de Jesús, está más viva que nunca antes un mundo en el que la gente acude a la oración como última salida de vivir, y padecer el martirio de Jesús de Nazaret como hace dos mil años.
Y la respuesta es, si el mundo no cambia, el ser humano sí puede cambiar para hacer el bien a los demás desde el hogar, la escuela, el trabajo o en la calle.
La prédica de Jesús, es como la de los demás seres de luz, que iluminan al mundo para poder ver la maldad de los que matan a los de su propia especie.
Hay que orar por la paz del mundo, la justicia, los migrantes, los desposeídos y también por los “tontejos” políticos que creen gobernar y no mandan ni en sus casas.
Y como diría el final de la novela El Héroe Desconocido, escrita por el mejor gobernador de Veracruz en toda su historia, el licenciado Miguel Alemán Velasco, víctima de persecución política y fiscal en la actualidad, “el que no crea en mi tío Hipólito Martínez Mendoza, que vaya y chingue a su madre“. Andale. Así las cosas.
The post Cosmovisión appeared first on Quadratín Veracruz.