Los viajeros del fin de semana de Labor Day enfrentan los precios de gasolina más altos jamás registrados para esta época del año, mientras el diésel también marca un máximo histórico a nivel nacional, en medio de la volatilidad provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz.
El promedio nacional de gasolina se ubica en $4.1436 dólares por galón, cuatro centavos más que la semana pasada, de acuerdo con datos publicados el 3 de septiembre por AAA. La cifra representa un aumento respecto a $4.0946 dólares hace un mes, y un salto considerable frente a los $3.1903 dólares registrados hace un año.
En Texas, el promedio de gasolina se ubica en $3.6889 dólares por galón, de acuerdo con AAA, con cifras al 4 de septiembre. Sin embargo, El Paso supera ese promedio estatal: el condado registra un precio promedio de $3.945 dólares por galón, acercándose ya a la barrera psicológica de los $4 dólares.
El diésel golpea aún más fuerte el bolsillo de transportistas y viajeros de la región fronteriza. Mientras el promedio nacional de diésel se disparó el viernes hasta $5.85 dólares por galón (3.785 litros) –un máximo histórico–, en El Paso el combustible se vende a $5.98 dólares por galón, superando el promedio del país.
Tras un mes de agosto que ya había roto récords, este fin de semana de Labor Day también está en camino de establecer una nueva marca en las bombas de gasolina. Nunca antes el promedio nacional había superado los $4 dólares por galón en este feriado. El récord anterior para Labor Day era de $3.82 dólares, establecido el 3 de septiembre de 2012.
Pega alza al crudo
Aunque la demanda de gasolina suele disminuir en esta época del año, lo que típicamente hace bajar los precios, este año es distinto debido al alto costo del petróleo crudo. La volatilidad continua en el Estrecho de Ormuz ha empujado los precios del crudo hacia el rango de los $90 dólares por barril.
De acuerdo con nuevos datos de la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés), la demanda de gasolina disminuyó la semana pasada, de 9.04 millones de barriles diarios a 8.92 millones. El suministro doméstico total de gasolina bajó de 206.8 millones de barriles a 205.7 millones. La producción de gasolina se mantuvo igual que la semana anterior, con un promedio de 9.8 millones de barriles diarios.
Al cierre de la sesión formal de operaciones del miércoles, el petróleo West Texas Intermediate (WTI) subió 79 centavos, para cerrar en $91.01 dólares por barril. La EIA reporta que los inventarios de petróleo crudo disminuyeron en 4.5 millones de barriles respecto a la semana anterior. Con 424.5 millones de barriles, los inventarios de crudo de Estados Unidos se ubican 1% por encima del promedio de cinco años para esta época del año.
Guerra con Irán altera el flujo
El alza del diésel se da mientras la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ya lleva seis meses, sigue alterando el flujo mundial de combustible. Dado que el diésel se utiliza en muchas redes de transporte de mercancías y reparto, su aumento implica mayores costos de transporte para una larga lista de productos de uso cotidiano.
La carestía del combustible está incrementando las facturas de empresas en distintos sectores, algunas de las cuales ya han trasladado esos costos a los consumidores en forma de cargos adicionales en pedidos en línea y paquetes enviados por correo. Los compradores podrían ver, cada vez más, cómo ese impacto en los precios repercute en los estantes de las tiendas.
Una de las presiones más inmediatas se siente en el pasillo de comestibles, en especial en frutas y verduras, carne y otros alimentos perecederos que deben transportarse y reponerse con frecuencia, o incluso cosecharse con maquinaria agrícola que funciona con diésel. Puede pasar tiempo hasta que todos esos costos se trasladen a los precios finales.
Aun así, los expertos advierten que los aumentos de precios podrían agudizarse cuanto más tiempo se mantenga el conflicto, lo que representa un riesgo adicional para una región fronteriza como El Paso, donde el transporte de carga hacia y desde Ciudad Juárez, así como el cruce diario de miles de viajeros y comerciantes, depende en gran medida del costo del combustible.
Para las familias que planean viajar durante el último fin de semana del verano, el encarecimiento tanto de la gasolina como del diésel se traduce en un costo adicional directo en la carretera, justo quando el calendario escolar y las actividades de regreso a clases ya presionan los presupuestos familiares en la región.
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