
La inteligencia artificial (IA) ya no es solo una herramienta de apoyo: en México, el propio Servicio de Administración Tributaria (SAT) la utiliza para vigilar, detectar inconsistencias y aumentar la recaudación fiscal. Sin embargo, mientras la autoridad avanza en su uso, especialistas advierten que para los contribuyentes —especialmente jóvenes— confiar en ella para hacer declaraciones puede ser un riesgo.
De acuerdo con especialistas fiscales, el SAT ha fortalecido su fiscalización mediante tecnologías como machine learning y análisis de grandes volúmenes de datos, lo que le permite detectar irregularidades en cuestión de días.