El 72 por ciento de las empresas aún no ha ejecutado acciones concretas de adaptación para cumplir con la reducción de la jornada laboral, lo cual puede generarles una amenaza para su rentabilidad, advirtió un estudio de EY.
La firma aplicó una encuesta a 165 organizaciones que operan en el País, de las cuales 46 por ciento son grandes empleadares, es decir, con más de mil colaboradores.
Los resultados revelaron que sólo 18 por ciento de los empleadores aseguraron estar listos para la implementación de esta reforma laboral.
Además, calculó que los costos podrían incrementarse entre 15 y 20 por ciento en la nómina operativa, derivado de ajustes para cubrir la reducción de la jornada.
Es por eso que EY advirtió que a pesar de que ha habido suficiente difusión sobre la reforma y sus implicaciones, existe una brecha entre la consciencia de estos cambios y su ejecución.
Según el estudio predomina una parálisis táctica o reflexión pasiva entre los entrevistados.
Es decir, 44 por ciento de los encuestados está en proceso de reflexión; 38 por ciento tiene baja preparación y sólo 18 por ciento se declaró listo para cumplir con la reducción de jornada.
No obstante, EY advirtió que sin preparación, puede aumentar la presión operativa y financiera.
"El 71 por ciento de las empresas reportan dependencia de las horas extra. Reducir la jornada sin corregir esta dependencia puede presionar el margen", señaló.
Y añadió que el costo potencial de no actuar puede ser mayor que el esfuerzo de una transición anticipada.
El 85 por ciento afirmó que el miedo al costo es la principal barrera para iniciar la transición.
Otro 60 por ciento argumentó falta de información; 55 por ciento tiene temor de bajar la productividad y 40 por ciento manifestó la complejidad sindical como factor que les impide avanzar.
Además se calculó que los costos podrían incrementarse entre 15 y 20 por ciento en la nómina operativa, derivado de ajustes para cubrir la reducción de la jornada.