
España ha endurecido en los últimos días su postura frente a la ofensiva militar que Estados Unidos e Israel mantienen contra Irán, adoptando medidas que la sitúan como la voz más crítica dentro de la Unión Europea.
La decisión más reciente ha sido cerrar el espacio aéreo español a aeronaves estadounidenses involucradas en operaciones relacionadas con la guerra, una restricción que también se suma a la negativa previa de permitir el uso de las bases de Rota y Morón de la Frontera para estos fines.