La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, afirmó que no existen rastros de hidrocarburo en el Sistema Arrecifal de Veracruz, tras el derrame registrado en el Golfo de México.
La funcionaria señaló que ocho de las nueve Áreas Naturales Protegidas afectadas en los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas ya fueron limpiadas, luego de que se detectaran rastros mínimos de hidrocarburo.
Indicó que, de acuerdo con recorridos de verificación, no se identificaron daños en el sistema arrecifal, considerado una de las zonas ecológicas más relevantes del país. No obstante, se mantienen evaluaciones adicionales, incluidos monitoreos submarinos para descartar afectaciones.
El titular de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Pedro Álvarez Icaza, confirmó que los residuos detectados fueron mínimos y ya retirados. Añadió que una misión de la UNESCO constató la ausencia de impacto en los arrecifes.
Autoridades federales atribuyeron el derrame a tres posibles fuentes: el vertimiento ilegal de un buque y dos emanaciones naturales. La Petróleos Mexicanos ha señalado que parte del hidrocarburo podría provenir de chapopoteras naturales, versión que continúa en verificación.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó previamente que las playas afectadas han sido limpiadas y que se mantiene atención a personas impactadas por la contaminación.
De acuerdo con Semarnat, al 30 de marzo se han recolectado 785 toneladas de hidrocarburo en playas y más de 40 toneladas en el mar, con intervención en más de 630 kilómetros de litoral.
Las investigaciones continúan para determinar el origen del derrame. De 13 embarcaciones identificadas, siete ya fueron inspeccionadas. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos ambientales.
Organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental sostienen que el derrame pudo iniciar en febrero frente a Campeche y alcanzar hasta 50 kilómetros cuadrados, con base en imágenes satelitales que señalan fallas en la contención inicial.