
No extraña que el secretario de Hacienda, Édgar Amador haya reaccionado a un artículo de The Economist en el que básicamente sostiene que el estancamiento de la economía mexicana no se debe a la política arancelaria de Donald Trump, sino a un problema interno de México, auto infligido por las reformas constitucionales impulsadas por Morena desde 2018 que se han traducido en una menor inflación.
The Economist cita la reforma judicial, la desaparición de la autonomía de los órganos reguladores; la política energética que frenó inversiones del sector privado; las presiones recaudatorias a grandes contribuyentes en lugar de una reforma tributaria; y la elevada economía informal.
Desde luego el gobierno mexicano no puede enviar un “desmentido” a un artículo de opinión, pero lo que sí hizo Amador fue enviar una misiva a The Economist negando que la economía mexicana esté “rota” y defendiendo evidentemente la política de la 4T. Reitera y es lógico, el discurso público de que la economía está sólida, y ha mostrado una gran resiliencia frente al entorno externo.
De acuerdo con Amador, el artículo de The Economist no toma en cuenta los fundamentales de la economía. Reconoce un crecimiento moderado de la economía en 2025 que, dice, sí refleja una serie de factores externos, o vientos en contra, principalmente el cambio en la política comercial de Estados Unidos, la normalización de la política monetaria y un ajuste doméstico fiscal.
A diferencia de lo que sostiene The Economist, el secretario de Hacienda asegura que los aranceles sí han tenido un impacto, reduciendo - dice - en 0.8 puntos porcentuales el crecimiento del PIB. Especialmente en la industria automotriz a pesar del aumento en las exportaciones por parte de los sectores menos expuestos a los aranceles y con mayor demanda.
Y en efecto la industria automotriz es la que más se ha visto afectada por los aranceles aplicados bajo la sección 232 lo que se refleja en una baja continúa en la producción y exportación automotriz.
Inversiones e informalidad
En cuanto a las inversiones, Amador afirma que el descenso de 28% en inversiones públicas que no niega, se basa en datos presupuestarios no en cuentas nacionales.
Bajo esta medición el descenso en la inversión pública fue cercano al 19%. Reconoce también, la baja en la inversión privada que atribuye al contexto global especialmente la política comercial. Evidentemente ni Amador ni mucho menos la Presidenta Sheinbaum reconocen la inseguridad jurídica que genera la reforma judicial.
En cuanto al crecimiento de la informalidad, Amador la minimiza porque sostiene que bajó de un pico de 59.5% en 2012 a 54.3% en 2024.
El problema es que al cierre de febrero de este año, de acuerdo a la ENOE que difundió el Inegi el viernes pasado, la tasa de informalidad creció a 54.8% es decir 0.5% superior a la de 2024.
Amador reconoce que la informalidad es un reto pero que es consecuencia y no causa de la débil actividad económica y no se refiere a la crítica de The Economist sobre la falta de una reforma tributaria.
El secretario de Hacienda sostiene que una de las prioridades del gobierno es enfrentar los cuellos de botella en el suministro y se están tomando ya medidas para una mayor inversión privada especialmente en el sector de energía.
En lo que finalmente sí coinciden The Economist y Amador es que se requiere incrementar la inversión pública y privada para reactivar la economía.
Para mi la gran duda reside en si el nuevo marco regulatorio con la nueva ley que sustituirá a la ley de asociaciones público privadas será realmente suficiente para que se reactive la confianza del sector empresarial en una coyuntura tan adversa como la Guerra en el Medio Oriente. Lo dudo mucho pero ojalá me equivoque.
Carlos Serrano: la inversión se frenó antes de aranceles
En relación al artículo de The Economist, Carlos Serrano, Economista en Jefe del BBVA en México, aseguró que la economía mexicana lleva muchos años con un bajo crecimiento y que en realidad la inversión privada se frenó por factores internos, antes de que Trump iniciara su política arancelaria.
Explicó que la inversión se frenó desde que Morena y sus aliados lograron la mayoría calificada en el Congreso que les dio los votos para cambiar la Constitución e impulsar reformas que generaron incertidumbre jurídica.
Mercados cierran marzo con pérdidas
Si algo caracterizó a los mercados en marzo fue la extrema volatilidad desde el inicio de la Guerra en Irán que ya cumplió un mes. Ayer se registró una recuperación en los mercados bursátiles ante la expectativa - en medio de las contradictorias declaraciones de Trump- de que se pueda llegar a un acuerdo en el Medio Oriente- pero cerraron marzo con pérdidas.
En cuanto al mercado cambiario, el peso se mantiene como una de las divisas más fuertes y ayer el dólar interbancario cerró nuevamente debajo de la barrera de 18 pesos, en 17.95 pesos.
X: @mcmaricarmen
Instagram @maricarmen.cortes.m