HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
El Financiero 01 Apr, 2026 06:01

Grietas visibles en las finanzas públicas

En materia fiscal, el país está entre luces y sombras. Sin duda, sigue enfrentando desafíos fiscales, pues las limitaciones en las finanzas públicas dejan poco espacio para el gasto y, sobre todo, la inversión.

En el primer bimestre del año, la recaudación tributaria en México ascendió a un billón 21.8 mil millones de pesos y, en términos reales, creció 2.6 por ciento respecto al periodo comparable de 2025.

Además, quedó 24.2 mil millones de pesos por arriba de lo programado para esos dos meses.

El incremento se modera a 1.7 por ciento sin considerar el IEPS federal de combustibles, según la información de finanzas públicas a febrero de la Secretaría de Hacienda.

De acuerdo con el reporte, “este resultado reflejó las acciones de combate al contrabando y del uso de herramientas digitales en los procesos administrativos y de fiscalización”.

Por tipo de impuesto, la recaudación por concepto del ISR aumentó 4.9 por ciento real anual y mostró un nivel superior en 33.1 mil millones de pesos con relación a lo programado.

Sin embargo, la captación del IVA, que principalmente está asociada al desempeño de la economía y el consumo, se contrajo 8.8 por ciento y se ubicó 9.1 mil millones de pesos por debajo de lo previsto, afectada por la apreciación del peso.

Quiere decir que de cada peso que se ganó por mayores ingresos en el ISR, se perdieron 27 centavos por menores entradas en el IVA.

La recaudación por concepto del IEPS aumentó 14.2 por ciento real anual. Hacienda detalló que este desempeño se explicó principalmente por el incremento de 16.6 por ciento en el componente de gasolinas y diésel, en un contexto de menores estímulos fiscales comparado con el primer bimestre de 2025.

A su vez, el componente distinto de combustibles contribuyó con un aumento de 11.3 por ciento, impulsado por la revisión de los impuestos especiales correspondientes al consumo de tabacos labrados y bebidas azucaradas.

Como se recuerda, a partir de enero pasado entraron en vigor incrementos fiscales a bebidas azucaradas y tabaco, con el propósito de “fomentar hábitos de consumo más saludables entre los mexicanos”.

En la otra cara de la moneda, el gasto neto total acumulado en los dos primeros meses del año creció 2.5 por ciento y sumó un billón 519.2 mil millones de pesos, pero contrasta con el monto programado de un billón 738.9 mil millones.

Esto implicó un subejercicio o retraso de 219.7 mil millones de pesos en enero-febrero de este año, que se puede atribuir a la estacionalidad con que se ejerce el gasto.

En su interior, el gasto programable se redujo 0.1 por ciento contra 2025 y fue 210.8 mil millones de pesos inferior al programado.

Al estar destinado a proveer bienes y servicios públicos a la población, este gasto puede afectar el comportamiento de la economía mexicana, de por sí frágil.

Hay un dato por demás preocupante al analizar la información de finanzas públicas, que es la mayor caída de la inversión física en 36 años, desde 1990 en que hay registro de este indicador.

En efecto, uno de los principales rubros del gasto programable es la inversión física o en infraestructura, que al primer bimestre de 2026 fue de 87.1 mil millones de pesos, esto es, 44.9 por ciento menor en términos reales a la de igual periodo de un año antes.

Hacienda puntualizó en su reporte que, sólo en el segundo mes del año, la inversión física se desplomó 53.8 por ciento, precedida de una disminución de 30.3 por ciento en enero, ambas variaciones en términos reales.

En cuanto a su clasificación sectorial, la inversión en el rubro energético se hundió 75.3 por ciento hasta febrero, seguido del descalabro de 65.7 por ciento en comunicaciones y transportes en el mismo periodo.

En el Paquete Económico 2026 se plantea dar un empuje a la actividad productiva mediante inversión pública en programas estratégicos que impulsen el Plan México.

No obstante, aún no se percibe un cambio en los planes del gobierno federal respecto a este tipo de inversión.

A todo ello hay que agregar que el gasto en inversión física sigue siendo inferior al costo financiero de la deuda, que ascendió a 157.2 mil millones de pesos, si bien fue menor a lo programado en 5.4 mil millones.

Este año hay poco espacio fiscal para la inversión pública en proyectos que fortalezcan la capacidad productiva del país en los próximos meses.

Las grietas en las finanzas públicas son visibles y están ampliándose.

Contenido Patrocinado