
El INE está en busca de identidad; escoge el color gris para cobijarse en su evidente deterioro, más que otra cosa, de eso se trata. El rosa histórico no le viene bien, no porque algún partido lo utilice, sino porque, si de algo quiere olvidarse, es de la marea rosa, de aquellos ciudadanos, casi todos entrados en años, que salieron a exigir al presidente López Obrador que el INE no se toca. Finalmente, el régimen político obradorista ganó la partida; no sólo toqueteó al órgano electoral, le hizo cosas que recuerdan a íconos políticos del abuso, ahora legisladores con fuero constitucional, Cuauhtémoc Blanco y Félix Salgado Macedonio; prueba irrefutable de que en 2024 no llegaron todas.
El gris le viene bien, en opinión de muchos; la aguda observadora y experta en comunicación, Vianey Esquinca, así lo consigna este domingo en Excélsior. Agregaría que el rosa de inocencia ya no le iba bien, mejor un gris que igual puede pasar por sobriedad que por indiferencia. En el afán de tener una tercera opinión sobre el color gris, el ChatGPT nos ofrece información digna de compartirse.