Luego de 40 años de ausencia, la Selección de Irak jugará la Copa del Mundo de la FIFA. Esto tras obtener su boleto en el repechaje para el Mundial 2026, y su principal héroe se llama Aymen Hussein.
Al minuto 53 del partido ante Bolivia, Hussein marcó el tanto que puso el 2-1 definitivo, con el que Irak —equipo que batalló para llegar a Monterrey para disputar el encuentro— se clasificó al Mundial de 2026.
Sin embargo, hay una historia particular detrás del delantero iraquí: perdió a familiares a causa de grupos como ISIS y Al Qaeda.
La historia de Aymen Hussein, el héroe de Irak para el Mundial de 2026
La historia de Hussein ganó notoriedad hace 10 años. En 2016, previo a los Juegos Olímpicos de Río, marcó el gol ante Qatar que clasificó a su selección a la justa.
Tan solo 18 meses antes, militantes de ISIS lo obligaron a abandonar su hogar, según reportó en su momento Arab News.
En el verano de 2014, Hussein y su familia huyeron hacia el norte cuando la organización avanzó por el país. Su hermano, integrante de la policía local, fue secuestrado y desaparecido.

“Nadie sabe realmente qué fue lo que le pasó exactamente”, dijo Hussein. “Esta no es la primera historia de terrorismo en mi familia (...). Probablemente no será la última”, lamentó.
Este no fue el primer golpe para su familia. En 2008, cuando el futbolista era muy joven, la organización Al Qaeda asesinó a su padre en Bagdad.
Creció jugando futbol y, cuando un entrenador vio su talento en un parque público, le pidió que se uniera a su equipo para sustituir a un jugador lesionado.
Deseoso de ayudar económicamente a su familia tras la pérdida de su padre, el deporte se convirtió en su forma de ganarse la vida, algo que él mismo reconoce.
“Si dejo el futbol, nada cambiaría. No recuperaría nada de eso”, expresó. “Aun así agradezco a Dios por mi situación. Tengo paredes a mi alrededor… Muchos de los desplazados en Irak viven en tiendas de campaña”, expuso sobre la situación en su país.

La clasificación a los Juegos Olímpicos sería el último motivo de orgullo nacional en su carrera. 10 años después, el futbol le recordaría que un balón en la red puede mover a todo un país.
Pero el camino no fue sencillo. Hace algunas semanas, el equipo de Irak manifestó que tenía dificultades para salir de Medio Oriente por la guerra en Irán. Tras un largo desplazamiento, lograron llegar a Monterrey.
Curiosamente, la única vez que Irak había participado en un Mundial fue en México 1986. Ahora, luego de cuatro décadas, logró una nueva clasificación, que ocurrió en suelo mexicano.
El propio Hussein ya había anticipado su deseo de llevar a su nación a un Mundial. Tras la clasificación, compartió en redes sociales un clip de una entrevista de 2017 en la que hablaba sobre el tema. No ocurrió para Rusia ni Qatar, pero sí para Norteamérica.
“Un hijo de Irak, si hace una promesa, la cumple; si habla, dice la verdad; y si se levanta, sacude la tierra bajo los pies de la desesperación. Felicitaciones a todos los iraquíes; esta alegría es un derecho largamente esperado…”, escribió. “Que Dios tenga misericordia de nuestros justos mártires”, concluyó.