La tierna imagen de una abuelita sonriente sosteniendo una taza vive en los recuerdos de muchas personas al evocar el olor de la leche recién hervida, lista para agregar el chocolate; una bebida ideal para acompañar tamales, una pieza de pan o unos churros espolvoreados con azúcar y canela.
¿Por qué tantos comparten ese mismo recuerdo? El rostro de la tierna viejita es la imagen de una de las tablillas de chocolate más populares: chocolate Abuelita, el cual tiene 87 años de historia y desde hace medio siglo mantiene prácticamente el mismo diseño en su empaque.
Una imagen que para las generaciones más jóvenes quizá no diga mucho, pero que quienes crecieron viendo películas de la Época de Oro del cine mexicano reconocen de inmediato: la abuelita de la etiqueta fue una actriz muy famosa en su momento y gran amiga del cantante Pedro Infante.
¿Cuál es la historia del chocolate Abuelita?
La historia del chocolate Abuelita comenzó a escribirse mucho antes del lanzamiento de las tablillas, pues sus orígenes se remontan al nacimiento de la compañía La Azteca.
Se trata de una empresa fundada por los hermanos González Barragán, quienes eligieron a Orizaba, Veracruz, como su primer punto de operaciones. La Azteca nació en 1919 y desde el comienzo se especializó en la fabricación de chocolates.

Luego de diez años de trabajar desde Veracruz, los hermanos González Barragán decidieron cambiar su ubicación a la Ciudad de México y, para 1939, lanzaron uno de sus productos estrella: Abuelita.
Mucho antes de que las tablillas de chocolate se acompañaran de la imagen de la tierna abuelita que todos conocemos, los empaques tenían la ilustración de otra mujer de la tercera edad, de acuerdo con el Museo del Objeto (MODO).
En la fotografía compartida por el museo se ve a una mujer con cabello gris y rasgos duros, quien utiliza lentes, un vestido con encaje y está cubierta con un chal de color rosa. Las tablillas de chocolate también se encontraban en cajas de metal.

¿Quién es la mujer que sale en el chocolate Abuelita?
Para 1973, La Azteca optó por modificar su imagen y, para ello, se puso en contacto con una de las abuelitas más famosas del cine y el teatro mexicano: la actriz Sara García.
Si eres muy joven y no has visto películas como Los tres García, cinta protagonizada por Pedro Infante, quizá no la recuerdes; sin embargo, Sara se consolidó como una de las actrices más reconocidas y se ganó el apodo de ‘la abuelita de México’.
El camino de Sara García no fue sencillo. Nacida en Veracruz en 1895, la actriz se enfrentó a situaciones muy complejas desde que era niña: en 1900, su padre Isidoro García Ruiz sufrió un derrame cerebral por el cual falleció.
Felipa Hidalgo, su madre, buscó la forma de seguir adelante; sin embargo, Sara se enfermó de tifo y contagió a su mamá, quien murió. Al quedar huérfana, la niña fue internada en el Colegio de las Vizcaínas.
El Museo de las Vizcaínas explica que la famosa se convirtió en profesora; sin embargo, en uno de sus trayectos conoció los estudios de Azteca Film y tuvo la oportunidad de desarrollarse como actriz de teatro.

No obstante, alcanzó la fama al llegar a la pantalla grande, primero haciendo papeles como mamá en cintas como No basta ser madre y luego como abuelita, incluso cuando aún era una actriz joven.
Su caracterización y actuación la llevaron a dar vida a una mujer de la tercera edad en la cinta Allá en el trópico, su primer papel como abuelita y un rol que no volvió a soltar.
En el libro Sara García: un icono del cine mexicano, la autora Ileana Baeza López explica que es posible que la actriz optara por interpretar este tipo de papeles debido a que así evitaría el riesgo de quedarse sin empleo.
“Como ella misma lo afirmara en alguna entrevista, interpretando esos papeles nunca estaría en peligro de no conseguir un papel, ya sea en el cine o en el teatro”, explica la autora.
Aunque en este libro se afirma que en una entrevista con Edgar Ceballos, García dijo haberse quitado 14 dientes para interpretar mejor un papel de abuelita, la actriz Ana Martín, quien compartió créditos con Sara, negó esta versión.
“Ella nunca se quitó la dentadura; lo que pasa es que tuvo una infección y entonces quedó mal, se tuvo que quitar los dientes”, explicó en entrevista con De Primera Mano. Es así que Sara García solo era muy buena actriz.
Para 1973, Sara García ya tenía una carrera consolidada y, cuando llegó la propuesta de ser la imagen de chocolate Abuelita, aceptó, inmortalizando su imagen en el logo de la marca.
¡Con Aleks Syntek! Así eran los comerciales de chocolate Abuelita
Además de ser la imagen de la marca, Sara García aparecía en diferentes comerciales en los cuales promocionaba el chocolate, afirmando que era “requete bueno” y que tenía “sabor a la antigüita”.
Curiosamente, fue uno de los comerciales con Sara García el que introdujo a los espectáculos a Aleks Syntek, quien debutó en un promocional de chocolate Abuelita que se grabó en la década de los 70.
El intérprete de ‘Duele el amor’ explicó que todo comenzó una ocasión en la que fue a la casa de uno de sus amigos de la escuela: “Su mamá tenía una agencia de modelos para comerciales de televisión”, recordó en entrevista con El minuto que cambió mi destino.
Ella le comentó a la madre de Aleks Syntek que estaba en busca de un niño para el comercial. Inicialmente se negó, pero a petición del cantante aceptó: “Lo grabamos en casa de Sara García, estaba sentadito, fascinado porque me gustaba Un mundo de juguete y todas las películas del cine mexicano”, comentó.
¿Quién es el dueño del chocolate Abuelita?
Por décadas, La Azteca se encargó de la elaboración de Abuelita; sin embargo, para 1995 todas las marcas de chocolate de la compañía, entre ellas Carlos V, fueron adquiridas por Nestlé.
Actualmente, esa es la empresa que realiza la producción del chocolate Abuelita; sin embargo, no cambió la imagen, debido a que esta sigue siendo la famosa ilustración de Sara García.
El Museo del Objeto explica en una publicación de Facebook que las generaciones más antiguas afirman que el sabor de las tablillas de chocolate ha cambiado con el tiempo.