Cd. de México.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) inició la contratación de un sistema nacional de radiocomunicación cifrada para la Guardia Nacional con tecnología policial P25, estándar utilizado por corporaciones de seguridad y agencias federales en Norteamérica, con el objetivo de garantizar comunicaciones seguras, continuas y sin intervención criminal durante operativos en territorio.
La licitación pública internacional contempla la instalación completa de la red, centros de mando, repetidores transportables y 2 mil 440 radios portátiles interoperables, lo que en la práctica representa la creación de una red táctica propia independiente de infraestructura civil. Cada aparato oscila entre los 80 mil y los 140 mil pesos, por lo que la compra se perfila en 200 millones de pesos aproximadamente.
El proyecto incluye un sitio de administración capaz de operar al menos 25 centros de repetición y gestionar hasta tres mil equipos de radio, con servidores, software de despacho y monitoreo en tiempo real, además de un sistema de geolocalización que permitirá ubicar a cada elemento en mapa incluso sin conexión a internet.
También incorpora gestión de claves criptográficas con cifrado AES-256, el mismo nivel de protección empleado en comunicaciones gubernamentales sensibles, para evitar escuchas o interferencias externas.
En campo, la Defensa prevé el despliegue de repetidores transportables de 100 watts en banda de 800 MHz, capaces de ampliar cobertura en zonas rurales, carreteras o áreas sin señal, con antenas de alta potencia, enlaces IP y funcionamiento autónomo mediante baterías, paneles solares y generadores eléctricos.
La red está diseñada para operar en despliegues prolongados, permitiendo establecer comunicaciones en comunidades en las que no existe infraestructura telefónica o en las que esta puede estar infiltrada por organizaciones criminales.
El equipamiento individual consistirá en 2 mil 440 radios portátiles P25 con capacidad mínima de mil canales, operación convencional y troncalizada, monitoreo remoto, actualización de claves y programación a distancia, alerta de emergencia y rastreo, además de supresión de ruido, control de volumen, encendido rápido y señal de alarma.
Cada equipo incluirá antena de alta ganancia, baterías adicionales, cargadores y funda táctica. La red permitirá llamadas de grupo, comunicaciones individuales, despacho centralizado y control de accesos a conversaciones, evitando que equipos no autorizados escuchen transmisiones.
También permitirá desconectar radios robados o comprometidos y redistribuir claves de cifrado de manera remota sin retirar equipos del terreno, característica necesaria en operaciones contra grupos armados con capacidad tecnológica.
El sistema incluye capacitación técnica para personal militar y certificación de homologación ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones, así como soporte permanente y mantenimiento preventivo durante la vigencia de garantía.
La implementación permitirá operar sin depender de redes estatales, radios comerciales ni telefonía celular, medios que frecuentemente son intervenidos por la delincuencia organizada.
La adquisición no es sólo equipamiento: establece una infraestructura de comunicaciones cerrada que permitirá coordinar patrullajes, reaccionar a ataques y mantener enlace entre unidades durante enfrentamientos o persecuciones prolongadas.
En términos operativos, primero se asegura la comunicación, después el despliegue territorial.
Con la red P25, la Guardia Nacional se perfila como una fuerza con capacidad de operación continua en zonas de conflicto, donde la comunicación abierta se vuelve un riesgo táctico.
El fallo de la licitación se prevé para abril.