La jornada de este viernes se tornó crítica para las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en Medio Oriente, luego de que se confirmara la pérdida de dos aeronaves militares en incidentes separados, lo que encendió las alertas en el Pentágono.
De acuerdo con reportes de funcionarios estadounidenses citados por The New York Times, uno de los pilotos fue rescatado con vida, pero un segundo tripulante continúa desaparecido, lo que ha desatado un operativo de búsqueda urgente en una zona considerada de alto riesgo.
Derribo en Irán desata búsqueda en territorio hostil
El primer incidente involucró a un caza F-15E Strike Eagle, que fue derribado sobre la provincia de Khuzestan, en Irán. Este hecho marcaría la primera pérdida de este tipo en combate durante el actual conflicto en la región.
Tras el impacto, uno de los tripulantes fue rescatado mediante una operación inmediata; sin embargo, el segundo integrante de la cabina permanece desaparecido en territorio hostil, lo que ha intensificado las labores de búsqueda ante el riesgo de que sea capturado por fuerzas locales.
Accidente en el Golfo Pérsico deja piloto a salvo
Casi de forma simultánea, un avión de ataque A-10 Warthog se precipitó en aguas del Golfo Pérsico, cerca del estratégico Estrecho de Ormuz.
A diferencia del primer caso, los reportes preliminares apuntan a un accidente operativo. El piloto de esta aeronave fue localizado y rescatado con vida poco después del impacto por equipos de emergencia que patrullaban la zona.
Esta doble pérdida representa un golpe significativo para la operatividad aérea de Estados Unidos en una región donde la tensión ya se encontraba en niveles elevados.
Mientras se investigan las causas del siniestro en el mar, la prioridad del mando militar se mantiene en localizar al tripulante desaparecido del F-15E, cuya situación añade presión política y militar a la crisis en curso.